Ekisil

Publicado el 2021-08-20 In Iglesia - Francisco - Movimientos, Schoenstatt en salida

Ekisil significa “paz”

ETIOPÍA/ESPAÑA, Inés Fernández •

Me llamo Inés Fernández, tengo 23 años y soy maestra de educación primaria. Hace cuatro años Dios me regalo la oportunidad de comenzar un nuevo camino de la mano de la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol con David y Ángel, sacerdotes y miembros de la comunidad. —

David y Ángel son los fundadores de la misión Príncipe de la Paz, dos ejemplos de servicio y entrega constante a los demás. Son instrumentos de paz y generosidad, que transmiten la palabra de Dios conviviendo entre la gente más necesitada. La misión que están construyendo se encuentra en Etiopía en la frontera con Kenia y Sudán del Sur, una zona muy remota y conflictiva debido a las diferentes tribus que habitan el lugar. Las personas que viven en estas zonas son nómadas con una cultura muy tradicional donde la mujer se encarga de las tareas domésticas y el hombre del cuidado de los animales.

Su tierra rojiza, animales y pájaros, de todos los tipos y colores, y su aroma hace que sea un lugar inimaginable donde se respira alegría y tranquilidad. Lleno de niños con sonrisas que contagian una felicidad inexplicable, mujeres dedicadas a su hogar y hombres con claras responsabilidades desde su infancia.

Experiencias que te enseñan el valor de la vida y te alejan del materialismo del primer mundo

El verano de 2017 fue mi primer viaje a Nyangatom, vivíamos en unas tiendas de campaña en un recinto construido con palos; teníamos lo necesario para vivir y estábamos rodeados de la gente de allí. Nos dedicamos a ayudar con asistencia sanitaria y en lo que más necesitaban.

Vivimos increíbles experiencias como un parto donde le pusieron mi nombre, Inés, al bebé que nació. Se me saltaban las lágrimas y mi corazón se llenaba de alegría y felicidad de todo lo que estaba viviendo. Me sentía una afortunada de poder vivir entre la sencillez y sentir la esencia más profunda del ser humano. Tuvimos un caso de una niña con malaria cerebral a la que tuvimos en el campamento hasta que se curó. Vivíamos con la familia y los hermanos. Fue increíble; experiencias que te enseñan el valor de la vida y te alejan del materialismo del primer mundo.

Educación como derecho fundamental

Después de ese verano, comenzamos a pensar en la importancia de la educación en estas zonas como derecho fundamental de todos los niños. David y Ángel nos propusieron ayudarles con el proyecto educativo que pasó a llamarse Ekisil, que significa Paz en Nyangatom.

Nos pareció un nombre muy adecuado para la situación en la que se encuentran estos niños, ya que es una zona con numerosos conflictos entre las tribus fronterizas. Así nació el proyecto Ekisil.

Según han ido pasando los años, la misión ha ido cogiendo forma. Los misioneros consiguieron el terreno para construir la misión y aquí estamos cuatro años después situados en la zona llamada Naturomoe, en las primeras casas construidas que serán el inicio de un gran hogar donde compartir y misionar a toda la gente que vive alrededor.

Ya hay casi diez pozos de agua construidos alrededor y cada día viene más gente a vivir gracias al servicio que les ofrece la comunidad.

Hace dos años comenzamos con la construcción de las aulas, duchas y letrinas del colegio situado en el campamento donde estuvimos la primera vez: Kakuta. Hicimos un censo donde nos encontramos con 400 niños llenos de ganas de aprender. Este año 2021, abrimos la escuela en septiembre con dos profesores locales y dos cooperantes que vienen a formarles y empujar el comienzo del proyecto. Que ganas de ver esas sonrisas en las clases disfrutando de algo tan importante y esencial como la educación.

Ekisil

Refugiados de Sudán del Sur

En Naturomoe, donde está la misión, han empezado a llegar refugiados de Sudán del Sur recorriendo miles de kilómetros porque han escuchado que hay unos misioneros que dan agua y medicina al otro lado de la frontera. Huyen de la guerra continua de su país. Lo dejan todo; muchos dejan sus familias y comienzan de cero en este lugar. Según han ido llegando, hemos visto la cantidad de niños que han abandonado sus escuelas y con el proyecto Ekisil queremos comenzar otro colegio para darles la oportunidad de seguir aprendiendo.

Los niños vienen a la misión a pedirnos que les enseñemos inglés, que quieren seguir aprendiendo y la mayoría con la fe de poder regresar en un futuro a su hogar en Sudán del Sur. Todos tienen testimonios únicos de vida y transmiten una fortaleza inexplicable. Son gente con almas de acero, ejemplos de superación y supervivencia de vida.

Construir el futuro de personas con culturas diferentes

Cada verano aprendo algo distinto de cada persona con la que me cruzo. He aprendido que la vida son dos días y que debemos vivir cada momento como si fuera el último. He descubierto que Dios habita en lo más profundo de sus corazones aunque muchos lo desconozcan y que son claros ejemplos de lo más profundo de la humanidad.

Vivimos en un mundo lleno de materialismo, donde todo pasa desapercibido sin darnos cuenta que el amor más grande está en el valor de las cosas más sencillas, como un trozo de pan, una manta o un vaso de agua. Esta gente vive el día a día, no saben lo que es el tiempo, no necesitan más que agua y salud para vivir cada día como si fuera el último.

Nyangatom me ha enseñado a valorar la vida y a ver a Dios en el rostro de cada persona que se cruza en mi camino. He descubierto una manera muy sencilla de ser feliz siendo un instrumento de entrega a los demás.

«El mundo de la educación, los niños y su futuro es mi vocación. La experiencia que he tenido a lo largo de los años me ha enseñado que ayudar a construir el futuro de personas con culturas diferentes es lo que realmente me aporta y me hace feliz».

Ekisil


Para colaborar: ekisil.org

Inés es hija de un matrimonio de la Liga de familias de Madrid, España.

Colaboración: Rodolfo Monedero, Madrid, España

Etiquetas: , , , , , , , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.