Publicado el 2016-11-16 In Alianza solidaria, Iglesia - Francisco - Movimientos

Jesús en la calle, Jesús en los sin techo, Jesús solo y sin protección… esperándome a mí

ESPAÑA, redacción de schoenstatt.org •

Domingo 13 de noviembre. En todo el mundo se cierran las Puertas Santas. El Año Santo de la Misericordia está por terminar… Este año que ha ofrecido una gracia inédita a todos los cristianos, la gracia de ser misericordiosos como el Padre, la gracia de sentirse necesitados y dignos de la misericordia del Padre, la gracia de un encuentro personal, profundo y real con Jesús, día a día, en los pobres, y la gracia de mostrarle como le amamos a través de las obras de la misericordia a favor de sus y nuestros amigos, los pobres.  Este mismo domingo, el Santo Padre celebró, en San Pedro, con unos 4000 personas en situación de calle, el Jubileo de las personas socialmente excluidas. Siguiendo a Jesús, la Iglesia «por derecho y deber evangélico» tiene la tarea de cuidar de la verdadera riqueza, que son los pobres, su verdadero tesoro, destacó el Papa Francisco. «¿Qué es lo que queda?, ¿qué es lo que tiene valor en la vida?, ¿qué riquezas son las que no desaparecen? Sin duda, dos: El Señor y el prójimo. ¡Estas dos riquezas no desvanecen! Éstos son los bienes más grandes, para amar. Todo lo demás ―el cielo, la tierra, las cosas más bellas, también esta Basílica― pasa; pero no debemos excluir de la vida a Dios y a los demás (…)».

En todo el mundo se cierran las puertas santas, recordó Francisco. Y llama a abrir las puertas del corazón al excluido, al perdido, al pobre en la calle: «Y abramos nuestros ojos al prójimo, especialmente al hermano olvidado y excluido, al Lázaro postrado ante nuestra puerta. Hacia allí apunta la lupa de la Iglesia. Que el Señor nos libre de dirigirla hacia nosotros. Que nos aparte de los oropeles que distraen, de los intereses y los privilegios, del aferrarse al poder y a la gloria, de la seducción del espíritu del mundo. (…) ¡A la luz de estas reflexiones, yo quisiera que hoy fuera la jornada de los pobres!».

Jesús en la calle, Jesús en los sin techo, Jesús solo y sin protección… esperándome a mí.

Robaron una custodia con el Santísimo en el Santuario de Madrid

20151103111141Fue en la tarde de este domingo tan especial que una noticia triste y doloroso comenzó a difundirse. «El Santuario de Serrano en Madrid ha sido profanado esta tarde, en que ha sido sustraída una de las custodias del sagrario con el Santísimo», informó Juan Zaforas a la redacción y al equipo de schoenstatt.org.

«Se nos pide que recemos una oración que acompañe al Señor ultrajado, y por el pobre hombre que ha realizado este vil acto».

No se hizo otro daño, fue todo un acto que pasó con mucha rapidez, y parece que fue un intento más de robo que de sacrilegio.

«Os invito a que recemos por el ladrón y por el Señor, para que donde quiera se encuentre esté bien», comunicaron desde la comunidad de los Padres de Schoenstatt en Madrid. ¿Señor, dónde estás? Señor, en la calle, sin techo, sin protección…

En pocos minutos, se crearon vínculos solidarios con los Padres y la familia de Schoenstatt de Madrid. En Paraguay, en Argentina, en Sudáfrica, en Austria, en España, en Alemania, en Chile, en Italia se encendieron velas en el Santuario Hogar, y muchos se unieron espiritualmente a la Misa de desagravio el lunes a la noche, compartiendo la tristeza y el dolor.

2015-12-24

Rezo por quienes profanan la presencia del Señor en el sacrosanto santuario del cuerpo de tantos…

Es un mensaje del P. Rolando Montes, cubano estudiando en Roma, que abre un nuevo horizonte. «Junto a la oración por quien ha hecho esta penosa profanación, rezo por quienes profanan la presencia del Señor en el sacrosanto santuario del cuerpo de tantos y tantas esclavas sexuales (muchos se nos cruzan en las noches de nuestras ciudades), de tantos niños (creo más de 6 mil) soldados en África, por los que se enriquecen promoviendo guerras, abortos, divorcios, con lobbies que anulan la razón y manipulan la sagrada libertad humana.

Por el Cuerpo profanado del Señor en el tabernáculo eucarístico y en el sagrario roto que es la vida de tantos en nuestra aldea amada del Padre, ofrezco mi reparación y mi oración por víctimas y victimarios y por la familia de Schoenstatt del Santuario de Serrano».

«Gracias, P. Rolando, nos muestras el desafío de evangelizar desde Cristo, que vino a sanar al hombre, entregándose. Nos duele sanamente la profanación eucarística pero nos acostumbramos a la profanación del hermano», contesta el P. José María García, desde el Santuario de Madrid.

Impactados, tristes y a la vez alegres, nos dejamos interpelar por la mirada al agravio del sagrario vivo que no vemos y con el que convivimos, como diría la Madre Teresa.

Y «saliendo» a acompañar en oración a nuestro Señor Jesús solo en la calle, sea donde sea que este ladrón lo llevó, el mensaje de la mañana resuena en nuestras almas; el mensaje de Jesús en la calle, en la soledad, Jesús sin techo, sin amparo, sin quien lo ame… Jesús en situación de calle, en Madrid y en Asunción, en Roma y en Buenos Aires y en mi ciudad… Se llama Lázaro ante mi puerta  y tengo y quiero ir a buscarlo…

 

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2 Responses

  1. Es verdad lo que dicen el P. Rolando y el P. José María García: somos sensibles (y es lógico) a la profanación de los objetos sagrados, pero a veces no reaccionamos con la misma rapidez ante la falta de respeto a la dignidad de las personas, tal vez porque la hemos incorporado como un mal cotidiano de nuestro mundo de hoy, de tal manera que ya no nos sorprende. Y a lo malo, como decían nuestros mayores, no es bueno acostumbrarse.
    Muy buen artículo. Y muy conmovedora la foto.
    Nora Pflüger Totti, La Plata, Argentina

  2. Que bien nos viene este «robo» al acabar el Año de la Misericordia. MTA abre nuestros ojos y nuestros oídos, a las necesidades de nuestros hermanos. Gracias por este articulo.

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