Casa Madre de Tuparenda

Publicado el 2021-07-07 In Casa Madre de Tuparenda, Pastoral carcelaria, Proyectos

Una carta sorprendente

P. Pedro Kühlcke, Paraguay •

Hace unos días recibí una carta en italiano, supuestamente de unas monjas trapenses de EE. UU., ofreciéndome ayuda económica para proyectos sociales al servicio de los más pobres, y queriendo saber qué hacemos nosotros en ese campo. —

Les contesté en inglés, dado que no sé escribir italiano, contando de nuestra Pastoral Carcelaria «Visitación de María», y de nuestro programa postpenitenciario «Casa Madre de Tupãrenda». Concretamente, también les escribí que necesitamos apoyo para pagar las becas de nuestros jóvenes beneficiarios.

Parece que la carta les gustó mucho a las monjas, y me prometieron una buena suma de dinero, con lo cual todos nosotros nos pusimos muy contentos. Pero… también nos pidieron ayuda para hacer llegar una suma de dinero a una viuda muy enferma en el Congo. Eso me pareció un poco extraño, y por sugerencia de nuestro ecónomo general, el P. Pablo Pol, llamé directamente al monasterio en cuestión.

Un fraude al estilo de la «estafa de Nigeria» o «conexión de Nigeria»

Me atendió una monja muy amable, que me informó que lamentablemente se trata de un fraude, y que personas sin escrúpulos desde hace meses están usando el buen nombre del monasterio y de la madre abadesa para sus intentos de fraude.

Se trata de otra variante del sistema de fraude llamado «conexión de Nigeria» o “Nigeria Scam,” un tipo de fraude de pago por adelantado a través del correo electrónico (y ahora también por WhatsApp y redes sociales) conocido desde los años 90 del siglo pasado. Al principio, los remitentes fingían ser de Nigeria (de ahí el nombre). En primer lugar, se hace creer a la víctima que puede ganar una enorme fortuna, o recibir una gran donación, y que sólo tiene que adelantar una determinada suma para facilitar la transferencia o hacer alguna obra de caridad. La persona que hace el anticipo no volverá a saber nada…

Me quedé pensando por qué será que la Mater, la «Madre de Tupãrenda» habrá querido que escribiese esa carta en inglés acerca de nuestro apostolado. ¿Será que quizás algunos de ustedes, amables lectoras y lectores, son los verdaderos destinatarios de esta carta? ¿Se sentirán motivados a apoyar a estos jóvenes que luchan cada día contra su entorno, su historia, y por una vida más digna y feliz?

Si es así, no duden en contactarnos: [email protected]

Desde ya les agradecemos su atención y generosidad, ¡que Dios les pague con creces!

Equipo de la pastoral carcelaria


La carta sobre el apostolado de “Visitación de Maria” y “Casa Madre de Tuparenda”

Querida Madre Abadesa:

Recibí su email, y le agradezco desde ya por la generosidad que manifiesta con el mismo.

Me presento: soy el P. Pedro Kühlcke, Padre de Schoenstatt, nacido en Alemania, crecido en Argentina, y viviendo en el Paraguay desde el año 2006.

Desde el año 2014 soy capellán de la cárcel de menores más grande del Paraguay, en las cercanías de la ciudad capital de Asunción. Allí se encuentran unos 100 a 140 jóvenes de 14 a 18 años, todos de las clases sociales más desfavorecidas, prácticamente todos provenientes de familias disfuncionales, con problemas de adicción de estupefacientes, con historias muy difíciles de pobreza, abandono, vida de calle, y con los diversos delitos que muchos de ellos cometieron, muchas veces a causa de la pobreza o de la adicción.

bautismo en la cárcel

Bautismo en la cárcel

Muchos jóvenes abiertos a la fe

Desde el comienzo de mis visitas he encontrado a muchos jóvenes muy abiertos a la fe, con mucho interés en la oración, en los sacramentos, y en un cambio de vida sincero. Desde el comienzo pudimos armar un equipo muy comprometido de laicos del movimiento de Schoenstatt, con los cuales visitamos la cárcel todos los sábados. Llevamos una buena merienda para todos, canciones, compartir, y muchas veces también elementos de higiene, ropa, calzado, etc. Para los interesados ofrecemos una breve catequesis de preparación para bautismo, primera comunión y confirmación, con la exigencia de que los jóvenes participen regularmente por propia y libre iniciativa.

Con alegría puedo decir que en estos años pudimos celebrar más de 200 bautismos, casi 200 primeras comuniones y unas 150 confirmaciones.

Yo visito la cárcel durante la semana también, y siempre hay muchos jóvenes deseosos de hablar conmigo, confesarse, y participar de la misa dominical.

Misa en la cárcel

Misa en la cárcel

Apoyo para emprender una vida diferente

El desafío más grande que encontramos es que, cuando los jóvenes finalmente salen de la cárcel, no encuentran apoyo para emprender una vida diferente. Por eso la tasa de reincidencia es muy alta – se calcula que más del 60% de los internos regresan a la cárcel después de salir de ella. No había en el Paraguay ningún programa de inserción sociolaboral postcarcelario. Por lo tanto, nosotros mismos decidimos crear uno de la nada, para poder dar una respuesta efectiva a muchos jóvenes que nos pedían ayuda, trabajo, oportunidad para salir adelante y no recaer. Ese “nosotros” es la “Fundación para la promoción de valores y prevención de la violencia”, “Fundaprova”, creada con miembros del movimiento de Schoenstatt para este fin.

Gracias a Dios y a muchos benefactores, y con el apoyo del Gobierno, en el año 2016 pudimos habilitar una casa en el predio mismo del santuario de Schoenstatt de Tupãrenda, a pocos kilómetros de la cárcel. En esta «Casa Madre de Tupãrenda» se les ofrece a los jóvenes un programa completo de inserción social y laboral, con apoyo psicológico, legal, de trabajo social y tratamiento de adicciones, y con la posibilidad de aprender habilidades blandas y laborales, y los oficios de horticultura, confección textil y panadería y confitería.

El programa dura nueve meses, durante los cuales los jóvenes deben asistir de lunes a viernes en horario diurno. Reciben las comidas correspondientes, y también una beca económica por participación y cumplimiento del programa. Este punto es muy importante, dado que todos provienen de situaciones de gran pobreza, con responsabilidades por hermanitos más pequeños, o, en muchos casos, por hijos propios.

Es un programa muy individualizado, cada participante comienza cuando es aceptado. Tenemos 20 cupos, los cuales casi siempre están llenos, hasta con lista de espera de los jóvenes que al salir de la cárcel se postulan para ingresar al programa.

En estos años podemos decir con satisfacción que ya tenemos 38 egresados del programa. Muchos de ellos trabajan, la mayoría como panaderos profesionales. Algunos ya pudieron construir sus propias casas, y formar lindas familias, dejando totalmente atrás la pesadilla de vivir en la calle, entre el abandono, las drogas y los delitos.

Después del egreso, les hacemos un seguimiento personal de un año entero. Al finalizar ese año, solamente dos de 30 estaban nuevamente en la cárcel – ¡nuestro objetivo de bajar la tasa de reincidencia se está logrando plenamente!

Casa Madre de Tuparenda

Desafíos económicos

El tiempo de la pandemia del COVID-19 también nos afectó mucho: nuestra Pastoral Carcelaria está sumamente restringida, y la «Casa Madre de Tupãrenda» ya no tuvo más apoyo financiero del Gobierno por más de un año. Solamente sobrevivimos y seguimos funcionando y sirviendo a nuestros jóvenes por la gracia de Dios y la colaboración de muchos benefactores.

Desde el mes pasado estamos recibiendo nuevamente una ayuda parcial del gobierno, pero que no cubre lo más importante: las becas de los jóvenes. Cada uno recibe Gs. 1.100.000 por mes, lo que suma Gs. 22 millones cada mes, aproximadamente $3.250 dólares americanos. Esa suma la tenemos que cubrir nosotros, y muchas veces no sabemos cómo.

Ya que usted, querida madre abadesa, nos mandó ese ofrecimiento tan generoso, le quiero pedir dos favores:

Primero, y lo más importante, que recen por nosotros – por la Pastoral Carcelaria y la «Casa Madre de Tupãrenda”, y por cada uno de esos jóvenes que están luchando por la vida hermosa que Dios soñó para ellos.

Y, en segundo lugar, si es posible, que nos ayuden a financiar las becas de nuestros beneficiarios.

Le agradezco desde ya en nombre de cada uno de estos jóvenes por su interés y generosidad. ¡Contamos con ustedes, y ustedes también cuenten con nuestras oraciones y gratitud!

Unidos en Cristo y María,

P. Pedro Kühlcke

Capellán

Casa Madre de Tuparenda


Necesitan nuestras oraciones… y donaciones, para seguir adelante.

Cuenta bancaria en Paraguay
Banco Familiar
SWIFT FAMIPYPAXXX
Cuenta corriente 50 00408672
A nombre de: FUNDAPROVA
RUC 80079669-1

Cuenta bancaria en Alemania
Nombre: Schönstatt-Patres International e. V.
IBAN: DE91 4006 0265 0003 1616 26
BIC/SWIFT: GENODEM1DKM
Uso previsto: P. Pedro Kühlcke, Casa Madre de Tupãrenda

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