Publicado el 10. octubre 2018 In Proyectos

Un himno de alabanza a la obra de Schoenstatt-TV

ALEMANIA, Mary Cole •

Hace unos meses me invitaron a ayudar a Schoenstatt-tv para la conmemoración de la muerte de nuestro padre y fundador hace cincuenta años en Alemania, y acepté con mucho gusto. Schoenstatt-tv fue el hijo de Agathe y Hildegard Hug en 2008. Hildegard murió repentinamente a fines de enero de 2015, pero su hermana, hermanos y sobrina continuaron trabajando con la ayuda de algunos amigos. Sin duda es un proyecto familiar. –

Hasta ahora no sabía realmente lo que implicaba la transmisión en vivo de estos eventos, y pensé que a sus televidentes en el extranjero les podría gustar mirar las celebraciones desde ese punto de vista.

Un corazón para el Santuario Original

Mi primera encomienda fue para el esfuerzo de recaudación de fondos para la renovación del Santuario Original, llevado a cabo por Schoenstatt.tv. Después de dos grandes inundaciones, la estructura del santuario necesitaba secarse por completo e impermeabilizarse. También se debía instalar protección contra inundaciones. Después de todo, el santuario se encuentra en el punto más profundo de un estrecho valle rodeado de montañas. Las bancas también necesitaban ser renovadas después del daño del agua y del paso de los años.

Sin embargo, el mayor gasto sería la instalación de nueva tecnología para permitir que los schoenstattianos de todo el mundo visiten el santuario desde el lugar donde se encuentren. Debido a la profundidad del valle, incluso el enlace satelital no es perfecto, por lo que deben tenderse cables entre el Santuario Original y la sacristía, donde ya se ha instalado la infraestructura necesaria. La iluminación también tiene que ser mejorada. Por lo tanto, se entiende bien por qué Schoenstatt-TV está comprometido a recaudar fondos para el equipo técnico.

Así que la señora Hilde Hug y yo (las viejas) nos quedamos con la tarea de pedir donaciones únicas de todos los visitantes al santuario. Las tarjetas se imprimieron en alemán, inglés y español, con los datos bancarios de un fondo especial para este fin. Los que donaron recibieron un pequeño broche para la ropa con un pequeño corazón: Un corazón para el santuario.

Si a alguno de ustedes quisiera dar una donación única mayor para la renovación del Santuario Original, los datos bancarios están en la tarjeta.

Kilómetros de cables en la Iglesia de los Peregrinos y la Iglesia de la Adoración

Para las 9 a.m. del miércoles 12 de septiembre, los autos habían sido cargados con lo que parecían kilómetros de cables y equipo y se estacionaron junto a la Iglesia de los Peregrinos. El “centro de control” se había instalado en uno de los confesionarios, y todos los cables tenían que salir de allí. Para evitar que las personas tropezaran, los cables tenían que ser colocados lo más lejos posible del paso a lo largo de las paredes, y luego a través de las sillas hasta los puntos donde se colocaban las diferentes cámaras. Cada cámara tenía un cable de sonido y un cable eléctrico. Una vez que estuvieron en su lugar y fueron probados, tuvimos que asegurar los cables con cinta adhesiva al piso, o cubrirlos con tapetes en los pasillos.

La misa de las 10.30 a.m. detuvo todas las labores y se convirtió en nuestra misa para el día festivo. ¡Nos alegramos con el descanso! Para cuando todo estuvo en su lugar y asegurado, ya era la hora del almuerzo. Inmediatamente después del almuerzo, los equipos de cámaras y los técnicos tuvieron que regresar a la iglesia para probar todo el sistema. Los principales problemas se resolvieron hasta ya entrada la noche.

El jueves empezamos incluso antes. Los autos estaban ya estacionados junto a la Iglesia de la Adoración a las 8 a.m. y comenzamos a llevar todo a la iglesia. El “centro de control” se estableció cerca del tablero eléctrico principal en una esquina fuera de la Capilla del Padre. Desde allí, se tendieron cables a las cuatro esquinas de la iglesia y la Capilla del Fundador, incluidas las cabinas insonorizadas para los traductores. ¿Se imaginan la longitud de esos cables? Una vez más, había que tener mucho cuidado para asegurarse de que nadie tropezara con los cables. Me di cuenta de cuánto debía costar todo este equipo y me pregunté cómo lo podía haber financiado la familia Hug (Nota del Editor: A través de donaciones). Los hombres estaban ocupados colocando afuera de la iglesia los soportes para los grandes monitores y también tuvimos que instalar cables allí. Justo frente a la gran imagen de la MTA en la iglesia había un bosque de soportes para los micrófonos del coro. Todos estos cables estaban conectados a un enorme panel de control justo frente a la primera banca. Ese día tuvimos un almuerzo campestre fuera de la iglesia, pero después el trabajo y las pruebas continuaron hasta altas horas de la noche. Las “viejitas” nos fuimos a casa, ya que nuestro trabajo estaba terminado a media tarde. Los profesionales pudieron dormir muy poco.

El viernes surgió otro problema, porque la antena parabólica que se compró para el 2014 no pudo ser utilizada. No estoy segura de cómo se resolvió ese problema, pero debe haberse solucionado, porque todos pudieron seguir lo que estaba sucediendo en la Iglesia de los Peregrinos. Mis amigos volvieron a trabajar hasta muy tarde.

No dio tiempo ni siquiera para fotos

El 15 de septiembre desayunamos poco después de las 5 a.m., porque las cámaras y otros equipos tenían que estar colocados para la misa de las 7 a.m. con el obispo auxiliar Gerber en la Iglesia de la Adoración. Inicialmente, los organizadores pensaron que no habría tanta gente allí, pero la iglesia se llenó completamente y los que no cupieron fueron enviados al auditorio bajo la iglesia. Todo se transmitió allí también. En el momento exacto en que murió el padre Kentenich se hizo un absoluto silencio. Se podía haber oído caer un alfiler. La misa en sí se celebró a la misma hora que celebró la misa el 15 de septiembre de 1968. Hasta después descubrimos que esto fue posible porque en 1968 no estaba vigente el horario de verano.

Inmediatamente después de la misa tomamos las cámaras, las computadoras y los trípodes, y corrimos hacia la Iglesia de Peregrinos, donde el equipo de televisión volvió a instalarse y comprobó que todo estaba bien. Nosotras, las dos “viejitas”, fuimos tan rápido como pudimos al Santuario Original y comenzamos nuestra tarea de recolectar dinero para el Santuario Original. Una vez que todos empezaron a llegar a la iglesia, empacamos nuestras cajas de las colectas, las guardamos a salvo en la sacristía y nos dirigimos a la iglesia para la misa con el arzobispo emérito Zollitsch. En el momento en que llegamos, incluso el área frente a la iglesia estaba llena y no pensé que encontraríamos un asiento, pero Hilde encontró a su marido manejando una de las cámaras y junto a él había dos asientos señalizados como “Schoenstatt-tv”. ¡Todos los trabajos tienen sus prestaciones!

Después de la misa regresamos a nuestras cajas de colecta y almorzamos rápidamente, mientras que el equipo de cámaras llevó cámaras, computadoras y el resto del equipo a la Iglesia de la Adoración para la celebración de la tarde. Una vez que las multitudes dentro y alrededor del santuario disminuyeron, subimos a la montaña y encontramos nuestros asientos para la celebración de la tarde. Una vez más, la iglesia se llenó hasta el tope, y la gente que no cupo se acomodó en el auditorio y afuera de la iglesia, desde donde podían seguir todo en los monitores. Rezamos continuamente para que no pasara nada extraño, y, efectivamente, nuestra Madre cuidó de todo perfectamente.

Una vez que la multitud abandonó la iglesia, comenzó nuestro trabajo. Tuvimos que recoger todos los cables y equipos. Nos enteramos de que cada cable, de 50 metros o más, tenía que enrollarse cuidadosamente de manera que pudiera usarse inmediatamente la próxima vez sin enredos ni problemas. Cada cable tenía que ser asegurado, y los cables prestados se colocaron aparte para ser devueltos. Esa noche llegamos a casa después de las 9 p.m., demasiado cansados incluso para hablar, pero también felices y agradecidos de que todo hubiera salido tan bien. ¡Agathe consiguió la cena! Nos enteramos de que los equipos de cámaras no habían comido desde el desayuno.

Para el domingo, solo hubo la gran misa pontificia con el cardenal Marx, presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania, que había venido especialmente de su reunión en Polonia. Mientras los equipos de cámaras se instalaron en la Iglesia de Peregrinos, continuamos recolectando para el Santuario Original. Para mi sorpresa, el cardenal llegó solo y pasó bastante tiempo esperando parado en la puerta del santuario, porque se estaba celebrando una misa para un grupo portugués que iba a Gymnich. En su sermón, nos recordó que había sido obispo de Trier antes de que lo trasladaran a Múnich y se convirtiera en cardenal, por lo que conocía bien a Schoenstatt.

Después de la misa, el equipo de cámaras tuvo que ir corriendo a la Casa Kentenich para la recepción con el cardenal, y nos dijeron a las “veteranas” que regresáramos a casa y almorzáramos. Los Hermanos de María recogieron amablemente los cables en la Iglesia de los Peregrinos. El señor y la señora Hug tuvieron que irse a casa al sur de Alemania esa tarde, porque el lunes tenían que comenzar a cosechar las uvas para el vino nuevo. Esto me hizo más consciente de que Schoenstatt-tv es el trabajo de voluntarios que tienen ocupada la vida trabajando el resto del tiempo. Después de esta experiencia, apreciaré mucho más todo lo que viene de Schoenstatt-tv. Es una obra de amor y Solo Dios y su Madre pueden recompensar a los involucrados.

Sitio web de Schoenstatt-TV

Los registros de las transmisiones en vivo están disponibles en la llamada “mediateca” en  schoenstatt-tv.de. Allí también se encuentran las cuentas de donaciones para Schoenstatt-TV.

Foto: Schoenstattianos en Sudáfrica tras la transmisión de las celebraciones en Alemania. Foto: Sarah-Leah Pimentel

Idioma Original: Inglés. Traducción: Kikito Vazquez/es, Asunción, Paraguay

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2 Responses

  1. No hay palabras para agradecer a todos los que han creado y sostienen Schoenstatt-tv. Desde hace años puedo seguir sus transmisiones y así participar “en vivo” en los grandes acontecimientos de la Familia de Schoenstatt. En ella no hay “extranjeros” (= extraños): somos todos hermanos de diversos países que nos encontramos en el corazón de Schoenstatt (y del Padre) gracias a Schoenstatt-tv. ¡Rezo por ustedes!

  2. No hay palabras para agradecer a todos los que han creado y sostienen Schoenstatt-tv. Desde hace años puedo seguir sus transmisiones y así participar “en vivo” en los grandes acontecimientos de la Familia de Schoenstatt. En ella no hay “extranjeros” (= extraños): somos todos hermanos de diversos países que nos encontramos en el corazón de Schoenstatt (y del Padre) gracias a Schoenstatt-tv. ¡Rezo por ustedes!

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