Publicado el 21. enero 2018 In Obras de la misericordia, Proyectos

Niños y adolescentes del “Catarina Kentenich” realizan actos solidarios de final de año

BRASIL, Vítor H. Possetti •

Niños y adolescentes del Servicio de Acogida del Centro Educacional Catarina Kentenich realizan actos solidarios de final de año en Sâo Paulo, dando un ejemplo de solidaridad.

Ayudar a los más necesitados

Inspirados por el clima navideño y de fin de año, niños y adolescentes del Servicio de Acogida Institucional de Niños y de Adolescentes Catarina Kentenich decidieron realizar diferentes actos solidarios por la ciudad de Sâo Paulo. La mayoría de ellos son miembros de las Juventudes Masculinas (Jumas) y de las Apóstoles.

Las casas de acogida de adolescentes forman parte del Centro Educacional Catarina Kentenich, a la sombra del Santuario de la Madre y Reina en Jaraguá, ofreciendo acogida a más de 40 niños y adolescentes entre 0 y 18 años, apartados provisionalmente de la convivencia familiar como medida preventiva.

La idea de realizar actos solidarios surgió en algunos de los adolescentes en el sentido de dirigirse a “adolescentes” y “a los que más lo necesitan”. Luego, esa corriente contagió a prácticamente todos los acogidos de las casas. Con eso, tuvieron lugar algunas reuniones con la presencia de profesionales de los equipos técnicos y del asesor pastoral., donde se discutieron las ideas y se decidieron las acciones solidarias a realizar, distribuyendo algunas tareas y responsabilidades entre los acogidos.

 

Acción solidaria

El primer acto solidario fue la visita a un hogar de ancianos de la región, donde los niños entregaron distintos recordatorios navideños hechos por ellos mismos. También compartieron panetones, cantaron algunas canciones y distribuyeron abrazos y mucha simpatía a cada una de las personas que allí viven. Fue un día emocionante e inolvidable para los ocho niños que representaron a todos los demás, así como para los “abuelos” de la casa, que se despidieron con un “vuelvan siempre”.

Otro acto solidario decidido por los acogidos fue llevado a cabo por los adolescentes de la casa, que salieron una tarde para compartir panetones con gente de la calle de una de las regiones de Sâo Paulo. Esa acción terminó en el Monasterio San Banito con una oración por todas las personas con quienes habían compartido ese día.

La tercera acción solidaria fue la visita a la casa de vecinos y a diversas familias de la comunidad, llevando tarjetitas y bollitos, donde los niños tomaron la iniciativa de ir al encuentro de los demás deseando una feliz Navidad y un feliz año nuevo, para sorpresa y alegría de muchos. Esa actividad fue realizada en diferentes días en varios grupos distintos, protagonizado especialmente por los niños con su típica espontaneidad.

La generosidad de los niños

La última acción solidaria fue tal vez la más sorprendente. Los niños acogidos decidieron dividir algunos de sus propios juguetes con niños en tratamiento de cáncer. Fue impresionante su disposición y generosidad. Muchos donaron más de un juguete, ropa, zapatos… hasta querían donar cabello. Había autitos, muñecas, juegos diversos, pelotas, etc., algunos todavía en sus cajas, nuevecitos, y todos en buen estado. La actividad tuvo lugar en la Casa del Niño, que acoge madres y niños pobres de otras ciudades y estados que vienen a realizar tratamiento de cáncer en el hospital de Sâo Paulo. Las madres y los niños de la Casa del Niño y los cuatro niños de Catarina, que representaban a todos los otros en esta visita, se encontraron y compartieron una bella tarde. Los chicos conocieron la casa, comieron y pintaron juntos y realizaron la entrega de los regalos. Había juguetes para todos los niños de la casa y sobraron muchos. Algunos quedaron para los que seràn acogidos en el futuro en la Casa del Niño y otros reservados para una visita posterior a la casa de los adolescentes en tratamiento de cáncer de ese mismo proyecto. Todos los de la casa estaban agradecidos y felices con la actividad y también se despidieron con un “vuelvan siempre”.

Fue muy especial, por ejemplo, escuchar la reflexión de uno de los adolescentes que reconocía de hecho que prácticamente nunca había recibido juguetes, una motivación para compartir con los más pobres aquello que ahora tienen.

Que el ejemplo de los niños nos interpele y sirva de testimonio e inspiración para una vida más solidaria, en salida, sensible a los que “más lo necesitan”, como una señal de esperanza.

 

 Fuente: www.jumasbrasil.com.br

 

Original: Portugues. Traducción: P. Esteban Casquero, Coronel Dorrego, Argentina

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