Publicado el 3. febrero 2019 In Misiones

Evangelio para los pobres

PERÚ, Manuel Huapaya •

“Evangelio para los pobres”. Con esta frase que enmarca la labor pastoral de Mons. Reinaldo Nann, obispo de la prelatura de Caravelí, fuimos convocados hace algo más de un año para dar inicio a las primeras Misiones Familiares de Schoenstatt en su ciudad. Todo parecía tan lejano en aquel entonces, pero interesante y desafiante. No cabe duda que la Santísima Virgen tiene un plan trazado y por ello Mons. Nann le pidió al P. Esteban Casquero de Argentina (Instituto de Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt) que se encargara de asesorar y dirigir esta tarea.—

La convocatoria fue persona a persona, familia a familia y cuando menos lo pensamos éramos 51 los inscritos, entre ellos nueve argentinos (tres de la Juventud Femenina, dos de la Juventud Masculina y dos matrimonios). Al llegar al lugar de misión se sumaron 10 Jóvenes del seminario de Caravelí que se integraron en esta misión. La misma que también contó con la presencia del P. Kurt Faulhaber formador del Instituto de Sacerdotes Diocesanos quien en sus años de estudiante tuvo muchos encuentros con el Fundador -el P. José Kentenich – y aprovechó para contarnos sus experiencias con él y acompañar a algunos misioneros en sus recorridos.

Toda una experiencia

Ha sido una semana llena de regalos y de experiencias muy hermosas, como comenta Ximena Chávez, una de las integrantes de la Juventud Femenina:

“Hay experiencias que te cambian la vida y transforman el corazón: misionar es una de ellas. Es una alegría que parte desde lo más profundo del corazón y que a pesar de diversas circunstancias no se va… sino que se hace cada vez más fuerte. Definitivamente es una alegría que viene del Cielo.

Todos los días regalábamos un pedacito de nuestros corazones y consigo recibíamos la bendición más grande… un pedazo del corazón del otro, un abrazo dado con lo más profundo del alma, un acercamiento a la Mater, una caricia de Dios…

Nos llenamos de aprendizajes, historias, sentimientos, esperanza, fe, amor, alegría… creo que esa fue una de las mayores recompensas que recibimos.

No todos tienen la misma cantidad de problemas. Se trata de aliviar, de que con un abrazo pueda sentir que Dios está ahí y que nunca lo abandonará. En estas misiones ganamos hermanos y construimos una familia poniendo como base a Dios, la Virgen y nuestros corazones. Misionar es una experiencia maravillosa porque no sólo sales a llevar un mensaje de Dios, sino que también recibes un mensaje de Él…”

¡Nos vamos a misionar!

Entre medias coincidió que el nuncio apostólico en el Perú, Mons. Nicola Girazoli visitó Caravelí y como es su costumbre tuvo gestos muy amables para con Schoenstatt y la Virgen María. Diariamente era una alegría ver a los pequeños misioneros (niños desde dos hasta ocho años) verlos revestirse con sus atuendos y distintivos de misiones y escucharlos decir: “ ¡nos vamos a misionar!” y luego verlos regresar animosos y contentos señalando la cantidad de casas que habían visitado. Hoy podemos afirmar que misionar en familia es un gran testimonio y una enorme bendición, un mensaje para el mundo, que es posible hacerlo, que no hay excusas, ni de edades, ni de cantidad de hijos. Cuando nos lo proponemos, Dios siempre nos regalará las fuerzas para emprender esta tarea.

Mucha tarea realizada y por realizar

Al finalizar, se celebró el bautismo de una mujer que desde la primera tarde se acercó y quiso hablar con un sacerdote. Se enviaron dos Vírgenes Peregrinas, se tuvo la primera reunión de Madrugadores y se entregaron cuatro altares Familiares. La necesidad es mucha, no sólo material, sino la presencia y la cercanía, el llegar en nombre de Dios y de la Virgen abría toda puerta y alegraba el corazón. Constatamos mucha soledad y abandono especialmente en los mayores. Queda una gran tarea por delante.

Agradecemos a Mons. Nann por la convocatoria, por esta iniciativa fundante. También al P. Esteban Casquero y a los nueve hermanos argentinos que dieron su sí y vinieron a compartir su experiencia en anteriores Misiones Familiares. De igual modo, a todos aquellos que aportaron económicamente o con alimentos para la realización de este proyecto y finalmente a todos los que nos apoyaron y nos apoyan permanentemente con sus oraciones. Esta es una tarea y un compromiso por tres años, hemos dado el primer paso y ya estamos mirando hacia el 2020. Nos mantenemos unidos en oración con la consigna y el desafío planteado por el Papa Francisco: salir a las periferias y llevar a otros el regalo de la Alianza de Amor.

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4 Responses

  1. Gracias a todos los misioneros y al autor del artículo, por compartirlo. Contad con nuestras oraciones desde España.

  2. Misionar en Caravelí nos abrió los ojos a un mundo que no siempre nos es cercano, el del hermano que pasa diversas necesidades y aún así tiene una mirada esperanzada en el futuro, el cariño recibido y la experiencia de ser familia, de todos los que apostamos por las misiones en Caravelí es algo que llevaremos grabado en el corazón por siempre, gracias a cada familia que emprendió este viaje y dejó su esfuerzo, físico y económico, a los que renunciaron a sus vacaciones y ofrecieron este tiempo para compartirlo misionando, estoy segura que lo recibido supera por mucho todo lo que dejamos en el camino … ELLA ES LA GRAN MISIONERA, ELLA OBRARA MILAGROS!!!
    Gracias Mater 💞

  3. Puedo decir que tuve vivencias maravillosas de Dios durante este tiempo de Misiones y en mi mente se reafirmó la idea que es mucho más lo que recibes que lo que das. Mi Reyna bella mío mil gracias por hacer realidad uno de mi más grandes sueños.

  4. Gloria a Dios porque mueve los corazones de los misioneros, para decir el SI de María, de esa manera lograr la Misión de Caraveli , para alcanzar las metas propuestas, sera un tiempo arduo de trabajo y oración, que nuestra Mater corone vuestro éxito. LLUVIA DE BENDICIONES.

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