Publicado el 2020-06-14 In Alianza de Amor Solidaria en tiempos de Coronavirus, Campaña

El Movimiento de Schoenstatt en Río Tercero sigue adelante con su labor solidaria

ARGENTINA, Editorial Tribuna •

Ni siquiera en tiempos de pandemia se detiene la actividad solidaria que llevan adelante en Río Tercero las más de cien misioneras del Movimiento Apostólico de Schoenstatt. El grupo, integrado en su mayoría por mujeres adultas mayores, trabaja por estos días en la confección de prendas de vestir para abrigo destinadas a adultos y niños. Además, hace algunas semanas entregaron al Municipio batas y cofias que irán destinadas al personal de salud. —

“Actualmente estamos haciendo colchas para cunas, sacos para bebés, abrigos y escarpines para los abuelos que están en los hogares de día”, detalló entusiasmada Dominga Sandrone, coordinadora del grupo. “Pochola”, como todos la conocen, es una de las más activas misioneras, aún con sus 92 años.

“Hay mucha necesidad, la gente pide ropa de abrigo ya no solo para niños, sino para todas las edades. Y tratamos de atender todas las demandas”, contó.

Pochola confió que el movimiento recibe donaciones, “la gente es muy generosa”, dijo y recordó que algunas personas también realizan aportes de dinero con el cual se suelen comprar materiales para confeccionar prendas y así seguir ayudando a los que más necesitan.

Soja con recetas, para que la gente pueda hacer comida

Las acciones del movimiento no solo están orientadas a fabricar ropa: “También distribuimos soja, que nos donan, y recetas para que la gente pueda aprovechar y hacer comida”, contó Pochola.

“Emociona mucho la ayuda que recibimos de la gente y también hay mujeres que no son misioneras que colaboran tejiendo o aportando materiales para que podamos seguir trabajando”, reconoció.

El Movimiento Apostólico de Schoenstatt lleva 31 años desarrollando su actividad en la ciudad de Río Tercero. Además de la labor solidaria, se ocupan de atender las cuatro ermitas construidas a la Virgen de Schoenstatt, instaladas en barrios Sur, Intendente Ferrero, Castagnino y en el Paseo del Milagro. “Cuando pase esto del aislamiento vamos a bendecir dos ermitas más, una en Las Gamas, en una casa de campo para personas recuperadas de problemas de adicciones, y otra en Tancacha”, dijo Pochola. “Siempre digo que el movimiento es una ‘escuela de María’”, señaló Pochola en referencia a las enseñanzas que se imparten a las misioneras mensualmente, brindándoles un mensaje “para la vida”.

Pochola está orgullosa del trabajo que lleva adelante el grupo que coordina: “Somos uno de los pocos que hemos seguido trabajando durante la pandemia, incluso desde la ciudad de Córdoba nos han pedido que enviemos fotos y videos de nuestra actividad para mostrar a otros movimientos”, manifestó.

Gracias querida Pochola por esta labor solidaria y para hacer que en Rio Tercero se conozca a los schoenstattianos como a los que brindan apoyo a los más necesitados.

Fuente: www.tribuna.com.ar Con permiso de Alejandro Tissera, Director Editorial TRIBUNA

Pochola Sandrone… ¿Les suena el nombre?

“A Dominga Sandrone le dicen Pochola en Río Tercero y aún hoy, a sus 88 años, le reconocen un formidable espíritu y el don de la organización. El viernes 3 de noviembre de 1995 debía llevar la imagen de la Virgen de Schoenstatt a la Fábrica Militar, a las 9 hs, con su esposo Ricardo.

Pero a las 8.20 hs tuvo la feliz idea de llamar para reconfirmar la hora. «Justo ahora estaba buscando su número de teléfono. Me han pedido que no vengan a las 9 sino a las 10 o a las 10.30 -le respondió una secretaria- porque aquí hay una reunión y las reuniones siempre se demoran». Pochola respondió que irían a las 10.

No pudo cumplir y ella y Ricardo salvaron sus vidas porque a las 9.08 comenzó a estallar la fábrica militar más grande del país con la primera de las cinco explosiones que destruyeron parte de la ciudad cordobesa -barrieron de cuajo tres barrios-, mataron a siete vecinos e hirieron a centenares, todos civiles…”.

De un artículo en el diario La Nación, de Buenos Aires, Argentina, 2015

 

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1 Responses

  1. Conozco a Pochola y también conocí a su marido desde hace no menos de 25 años. ¡Que distinto sería el mundo si todos tuviésemos su Fe, su Garra y su Constancia!.

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