Publicado el 5. mayo 2019 In Campaña

Ella quiso quedarse. Y se quedó.

URUGUAY, Gabriela Balparda •

Con un nutrido grupo de dirigentes de la Campaña del Rosario de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, de Uruguay, Gabriela Balparda participó el 27 y 28 de abril de 2019 en la Jornada Nacional de Dirigentes en Nuevo Schoenstatt, Argentina. Allí compartió un testimonio que ahora compartimos con todos los lectores de schoenstatt.org. —

Quiero transmitir dos testimonios que marcaron mucho mi vida. Yo tengo la imagen peregrina que llega a las familias de la Virgen de Schoenstatt de la Campaña del Rosario, iniciado por Don Joao Pozzobon. Un día, llevé la imagen de la Peregrina a una familia que le tocaba recibirla, y el señor que me atendió me dijo: “No, no la podemos recibir hoy, pues nos estamos mudando de casa”. Entonces yo le contesté: “Ajá, se están mudando, pero a mí me parece que ella me dice que debe quedarse aquí. Ella tiene que estar aquí”. No se porqué, pero simplemente sentí que ella así lo quiso.

“¡Pero Señora! ¡Le decimos que nos estamos mudando! Es un trastoque con una mudanza, es otra cosa más, más complicada.”

“Ella quiere quedarse aquí”, le dije. Y se quedó.

Se mudaron. Al día siguiente, la dueña de casa se fue al cielo, con la imagen de la Virgen Peregrina de Schoenstatt acompañándola.

La visita a la abuela

Si bien esta primera experiencia que les cuento me impresionaba muchísimo, les cuento la experiencia que tuve con la Mater desde mi corazón. Tiene que ver con mi vivencia personal de hace años. Fue la siguiente:

Yo nunca había vista esta imagen de la Virgen Peregrina de Schoenstatt, nunca. Un día mi abuela la iba a recibir en su casa. Desde la cama, le pidió a mi tía Elena: “Consígueme el mejor vestido que tengo en el placar, mis mejores zapatos, ve y compra sándwiches y gaseosas porque vamos a tener una visita.” Mi tía preguntó: “¿Mama, quien nos va a visitar?” Y ella le contesta: “¡La Virgen!”

Yo estaba en el cuarto con mi abuela en el momento que mi tía anunció “¡Llegó la Peregrina!” Entra, le pone la Peregrina en la mesa de luz y para mí fue un imán, no pude de dejar de mirarla. Nunca más en mi vida la mirada de la Mater me atravesó el alma tanto. Me quedé mirándola sin conocer la oración de consagración, sin conocer nada. Fue la mirada de la Mater de corazón a corazón.

Después de un rato mi abuela le pidió a mi tía que le alcanzara a la Virgen. Se la pone en el pecho y se va al cielo. Yo presencié todo eso y me marcó la vida.

Al año sellé la Alianza de Amor, al año siguiente la Alianza Filial, al otro año se bendijo mi Santuario Hogar, al otro año me consagré como misionera, y terminé haciendo la consagración de miembro y el poder en blanco.

Esto es mi testimonio: la Virgen Peregrina se quedó conmigo.

Uruguay

Dirigentes de la Campaña de Uruguay en la Jornada Nacional de la Campaña de Argentina

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1 Responses

  1. Hace muchos años me toco recibir la virgen con el cuaderno de peticion .En ese momento tenia un juicio que perdia injustamente mi casa .Cuando devolvi la virgencita y el cuaderno aparecio en una esquinita de mi casa una estampita de la virgen me quede helada fui corriendo a la casa de mi vecina a comentarselo bendita seas madre mia .Todo cambio y no perdi mi casa

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