Publicado el 2. diciembre 2018 In Campaña

Un corazón para Alberto

PARAGUAY, María Fischer con Carlos Ojeda y Sady Fleitas •

¿Qué se hace cuando una persona necesita urgentemente un trasplante de corazón? Sady Fleitas, incansable misionera de la Campañita para Bebés en Riesgo de Vida, sabía qué hacer. Llamó a un amigo, Carlos, un joven del Movimiento Peregrino, y le pidió que llevara su Peregrina de la Salud.—

 

Carlos fue hasta el hospital a entregarle a Rocío, esposa de Alberto, esta hermosa imagen, para acompañar a Alberto en su lucha por la vida y la espera…

Carlos relata: “Para mí esto es una demostración más de que la Mater siempre está con quien permanece fiel a su Alianza de Amor. Incluso cuando flaquean mis fuerzas, como me pasó hace algún tiempo. Sucedió lo de Alberto, cuando me pidieron que le acercara a la Peregrina. Lo hice sin esperar demasiado, pero después empezó a sembrarse en mí una semilla de preocupación por él, por saber cómo estaba, cómo iba avanzando. Finalmente recibí el mensaje de que se consiguió un donante.

Luego me avisaron que la cirugía había sido un éxito. Para mayor gloria de Dios y de la Mater, un querido profesor mío había acompañado el caso y el proceso posquirúrgico también. Todos, familiares y doctores, coincidían en que había sido un verdadero milagro de ella, un milagro de fe. Todos también fueron testigos de la fe de la familia, pero en especial de don Alberto.

‘…Un verdadero milagro de fe y con la ayuda de la ciencia…’ dijo mi profesor.

Con todo esto, Sady, te quiero decir que en teoría yo soy el misionero, quien a la Mater a quienes la necesitan y esperan con ella, pero de lo que estoy convencido es que yo soy el misionado.  Con esto nuestra Madre me demuestra que yo solamente necesito creer, confiar y depositarlo todo en sus manos, porque ella es nuestra gran intercesora, la gran misionera que obra milagros”.

Estoy a tu lado

El mismo don Alberto afirma: “¡Bendita seas por siempre, Virgen de Schoenstatt! Nos sentimos muy acompañados y protegidos por la Mater. Todos los días nos poníamos en sus manos y no voy a olvidar la imagen peregrina que me decía: ‘Hijo mío, estoy a tu lado’. Gracias, gracias por tantas bendiciones, Santísima Madre de Dios y Madre nuestra. Que el Señor, junto con la Virgen de Schoenstatt le retribuyan el ciento por uno de bendiciones a Carlos Ojeda por tan hermoso gesto”.

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