Publicado el 2020-05-28 In Alianza de Amor Solidaria en tiempos de Coronavirus

Taller de santuario-hogar: una experiencia virtual que superó fronteras

ARGENTINA, P. José María Iturrería •

La cuarentena generalizada en Argentina nos obligó a “quedarnos en casa” y a causa de ello, ya no pudimos ir a visitar a tantas personas que son importantes para nosotros. Entre esas personas importantes está Jesús, está María. Muchos hemos experimentado el deseo de visitar el santuario y de rezar en ese lugar de gracias tan querido, y nos encontramos con la dificultad de no poder hacerlo. Les compartimos aquí una experiencia de cómo Dios, en medio de la pandemia, nos sigue abriendo caminos creativos, que nos animan a encontrarnos con María de un modo nuevo.—

 

P. José María Iturreria

“Y el discípulo la recibió en su Casa” (Jn 19, 27)

Ya desde los comienzos de Schoenstatt, la Divina Providencia fue señalando al P. Kentenich, a partir de la observación de la vida, caminos de crecimiento por los cuales María quería estar cerca de sus hijos. Así nacieron, luego del Santuario Original, la red de santuarios filiales en tantos lugares del mundo. Este camino no culminó allí, sino que más adelante, también surgió de la vida de las familias, el deseo de que María estuviera presente en cada hogar para acompañar y educar en el camino de la fe a los hijos y los padres. Fue en Milwaukee que surgieron los santuarios-hogar, como una nueva forma de que las gracias del santuario llegara a las familias y a los hogares.

El coronavirus, que tantos desafíos nos plantea, nos ha llevado al deseo de buscar a Dios y encontrarnos con María en nuestra propia casa, en nuestra propia habitación. De allí surgió la idea de desarrollar y ofrecer un taller de santuario-hogar, para que muchas personas que tenían este anhelo pudieran abrir sus corazones y sus habitaciones para recibir, como Isabel, la visita de la Santísima Virgen y, con ella, las gracias del santuario en la propia casa.

Mas de 450 participantes

Con un grupo de jóvenes del Movimiento de Schoenstatt en La Plata, elaboramos el taller pensando en una convocatoria local. Sin embargo, a través de las redes sociales, para nuestra sorpresa, se viralizó la invitación más allá de nuestras previsiones. Nos dimos cuenta que teníamos que ampliar nuestro horizonte y animarnos a ofrecer abiertamente esta propuesta, pues vimos la gran necesidad y el anhelo de hacer presente a la Mater “desde casa” en la vida de todos los días.

La respuesta fue extraordinaria, ya que muchas personas comenzaron a interesarse y enviaron su ficha de inscripción al taller. Al principio nos asustamos un poco. ¡Hay personas de otros países! ¡Son muchas fichas de inscripción y siguen llegando! ¿Podremos armar algo para tantos siendo apenas seis organizadores? Finalmente, decidimos aceptar a todos los que pudiéramos hasta llegar a unos 450 participantes de distintas provincias de Argentina, como también de Chile, Paraguay, Uruguay, México y Costa Rica.

Así comenzamos un camino de preparación utilizando los medios tecnológicos a nuestro alcance, armando un Google Classroom con todos los participantes y enviando desde allí el material digital en formato PDF, recibiendo consultas y preguntas para responder on line, y subiendo videos que se proyectaron en vivo por el canal de YouTube del santuario de Schoenstatt de La Plata.

Una peregrinación virtual al santuario de Sion

A lo largo de los 4 encuentros de preparación, en el transcurso de 2 semanas fuimos haciendo el itinerario formativo para que cada uno pudiera comprender lo que significa tener un “santuario-hogar” en casa, y para que se pudiera hacer un camino de conquista espiritual con oraciones y capital de gracias.

Para el cierre del camino de preparación ya cada uno tenía los símbolos e imágenes listos para ser bendecidos y como preparación final se realizó una peregrinación virtual al santuario de Sion, que se encuentra en la casa regional de los padres de Schoenstatt en Argentina. A través de un video, cada uno pudo hacer un momento de oración personal ante la MTA, la Madre Tres veces Admirable, para entregarle este camino y prepararse a la bendición. Finalmente, en una sencilla y significativa celebración hecha en vivo por YouTube desde la capilla de la casa regional de los Padres de Schoenstatt, recordamos el Acta de Fundación de Schoenstatt y realizamos la bendición “a distancia” de cada uno de los santuarios-hogar de los participantes.

María salió de nuevo

El taller y, sobre todo, recibir la bendición de los santuarios, por la cual María se hacía un lugar en cada hogar, fue una experiencia hermosa y muy emocionante. En este contexto de cuarentena, en medio de la imposibilidad de visitar los templos e iglesias, Jesús vuelve a decir a los suyos “¡Aquí tienes a tu Madre!” y se cumple de nuevo el pasaje del Evangelio pues “el discípulo la recibió en su casa”.

Al concluir el taller, a través de los grupos de WhatsApp nos fueron llegando una enormidad de saludos, agradecimientos y fotos de los santuarios-hogar desde los más diversos lugares, compartiendo la alegría y la emoción de haber recibido a María en casa. Fue para nosotros un signo elocuente de que el Evangelio de la Visitación nuevamente se hacía realidad, pues María “salía” a regalar a Cristo y con Él, la alegría en cada familia y cada hogar.

Testimonios de los jóvenes organizadores:

La gente nos confió su tiempo, sus hogares, sus historias de vida

Este taller, comenzó como una idea de las juventudes femenina y masculina de Schoenstatt de La Plata, de poder no solo explicar el sentido del santuario habitación sino también posibilitar que más gente tuviera uno y así sentirnos, en esta situación de aislamiento social, más cercanos a Dios, a la Mater, al Santuario Original y a nuestro padre y fundador. Pero la Mater obra no solo en cada uno de nosotros, sino que a través del capital de gracias ella reina. Y verdaderamente lo hizo, ya que algo pensado para un grupo reducido de personas, terminó siendo un evento de repercusión internacional; hasta llegó a gente ajena al movimiento, que nos manifestaron que necesitaban hace mucho tiempo algo así, que buscaban acercarse a María o estaban pasando situaciones personales difíciles.

Personalmente, no solo fue un regalo, fue una sorpresa y una muestra enorme del amor y misericordia de Dios, de que Él siempre está atento a nuestras caídas, nuestras necesidades, a lo que nos pasa. Y nos vuelve a llamar una y otra vez, nos invita a caminar junto a él, pero también nos muestra su poder, ya que para él no hay nada imposible.

También se reflejó mucho la intercesión del Espíritu Santo, quien estuvo presente en cada reunión, en cada encuentro de este taller y en las reuniones de organización, ya que también nos ayudó a superar los inconvenientes técnicos que tuvimos en diversos momentos. Realmente, el taller salió como Dios quería y llegó a las personas que lo necesitaban.

Es muy emocionante saber cuánto confía Dios y la Mater en nosotros, utilizándonos como instrumentos para ser su reflejo. Al igual que es impresionante cómo la gente confió, se abrió con nosotros, nos confió su tiempo, sus hogares, sus historias de vida.

Estoy muy agradecida, y no dudo que esto siga teniendo repercusiones y dando frutos abundantes.

Virginia García (23 años, JF La Plata, Argentina)

 

Dios hizo de nuestro pequeño aporte algo mucho más grande.

Entre algunos jóvenes de la Juventud de La Plata quisimos hacer nuestro pequeño aporte para ayudar a transitar este tiempo con un poco más de esperanza. Colaboramos para enriquecer la espiritualidad de nuestra familia de Schoenstatt platense, y que así pudieran encontrarse con nuestra Madre y recibir sus gracias desde la casa de cada uno. Sin embargo, Dios nos sorprendió con su infinita generosidad, e hizo de nuestro pequeño aporte algo mucho más grande. Fue una gran alegría para nosotros poder regalar este taller a personas de tantos lugares distintos, y descubrir, finalmente, que uno termina recibiendo más de lo que da, sin esperarlo.

                                               Francisco Elisei (19 años, JM La Plata, Argentina)

 

Una propuesta para la familia de La Plata que terminó siendo un taller internacional

Este taller fue un gran regalo de la Mater para todos los que participaron y para los que organizamos, porque comenzó siendo una propuesta para la familia de La Plata y terminó siendo un taller internacional, gracias al alcance de la tecnología, que nos sorprende constantemente.

Esta experiencia, sin dudas, fue muy enriquecedora porque, por un lado, fue una ayuda y un aprendizaje para que más personas se animaran a establecer a nuestra Madre en sus vidas y tenerla siempre presente; y, por otro lado, me ayudó a comprender mejor como veían a la Mater y quién era para ellos.

Es valioso ver de qué manera los demás interpretan lo que para uno es importante y es parte de la propia vida; como, por ejemplo, el hecho de tener un espacio de oración dentro de nuestras casas, que nuestra Madre esté siempre presente. Que día a día nos ayude a poder vivir esta etapa de constante incertidumbre de la mejor manera y siempre con esperanza y alegría.

Pedro Moviglia (18 años, JM La Plata, Argentina)

Testimonios de los participantes del taller

Nuestro primer santuario en casa, estamos felices de que sea el santuario-habitación. Queremos compartirles cómo está armado hasta ahora: la Mater, el padre José Kentenich, el agua bendita en la botellita que me dio mi madre, un recuerdo de los 50 años de la parroquia «Sagrada Familia» de nuestra ciudad y en él unas piedritas del camino de Santiago que nos obsequió una catequista. También hay una estampa con la oración de la paz, de san Francisco, la medalla de Alianza de mi esposo, las cruces de la unidad, nuestras velas de Alianza y un rosario con tierra de Jerusalén que nos obsequió un sacerdote amigo, todo sobre una carpeta tejida por mi suegra (ya fallecida). ¡Gracias Mater! ¡Gracias equipo de preparación por este servicio! Continuaremos con la conquista, tenemos 2 hijos y queremos tenerlos presente.

Jessica y Gustavo, Pico Truncado, Santa Cruz, Argentina

 

Este es mi pequeño santuario-habitación. Desde Comodoro Rivadavia, Chubut, gracias al padre José María y a los jóvenes por esta iniciativa, que nos acerca cada día más a la Mater, para seguir acrecentando el capital de gracias, para la Madre. Bendiciones.

Silvia Emilia, Comodoro Rivadavia, Chubut, Argentina

 

Muchas gracias, padre Josema y a los chicos de la JM, me siento feliz y bendecida.

Antonina Moral, JF de Paraguay

Desde mi santuario-habitación recién bendecido. Gracias Mater por venir a visitarme. ¿Quién soy yo para que la Madre de mi Señor venga a mí? Soy Lionel, de Resistencia, Chaco. Argentina. El santuario-habitación lleva por nombre: Inmaculado Corazón de María. Gracias, padre José María y equipo de la JM del Santuario de la Plata por este maravilloso taller. Hace tiempo que lo deseaba hacer, pero no se daban las circunstancias, y Dios y la Mater pensaron este momento para que yo pueda conquistar mi SH.

                                                           Lionel Ruiz Díaz, Resistencia, Chaco, Argentina

 

¡Muchas gracias por este servicio, gracias! Fue para mí y mi novio un tiempo de mucha bendición. Hicimos el camino juntos, virtualmente, y ayer él bendijo sus imágenes y yo las mías. Teníamos fecha de casamiento para septiembre de este año, pero en esta situación no sabemos qué pasará. María siempre ha estado presente en nuestra relación, así que estamos muy agradecidos por su intercesión y su cuidado, por acercarnos al Padre cada vez más. Hacerla parte de nuestra cotidianeidad de manera concreta en el santuario nos llenó de alegría, y nos animó a seguir soñando nuestro hogar en este tiempo de incertidumbre. ¡Gracias, hermanos, una vez más! ¡Gracias, Señor! ¡Gracias, Madre nuestra! Nada sin ti, nada sin nosotros.

Marina Rivero, Entre Ríos, Argentina

 

Saludos desde Chiapas, México. Gracias, padre, por este taller…  Aunque todavía no tiene su repisa, ya la Mater tiene su lugar en la recámara de mi madre, donde le acompaño todas las noches para hacerle sus diálisis. Gracias por permitirnos esta oportunidad de acercarnos más a la familia de Schoenstatt y a la Mater hermosa.

                                                                                   Chiapas, México

 

Gracias, Padre, fueron momentos de oración muy fuertes. Yo hice la renovación del santuario-hogar. Hace 50 días que estoy fuera de mi casa, varada por la cuarentena.

¡Gracias a los jóvenes por su trabajo!

Alejandra, Argentina

 

¡Gracias a Dios y a la Mater! Mi santuario-habitación ahora está bendecido. Y unida en oración con un rosario diario por el fin de la pandemia y por todas las intenciones de la Familia de Schoenstatt.

María Inés, Diócesis Mercedes-Lujan, Argentina

Este taller lo considero una bendición real y plena, en una época difícil, pero quizás donde podemos aprovechar nuestro tiempo para estar cerca de Jesús y María. Si no hubiéramos estado en cuarentena, muchos de nosotros no podríamos haber realizado este taller y era realmente mi anhelo hacerlo.

Muchísimas gracias, Padre, y a los jóvenes que participaron de este ritual. Yo pude vivir con gran emoción la bendición de la Mater Santísima, en mi santuario-habitación. Con gran alegría y júbilo en mi alma, les comparto una imagen de mi santuario-habitación. Amén.

Lilia Córdoba, Santiago del Estero, Argentina.

 

Desde Chile, muchas gracias, padre José María, por esta tremenda bendición en este tiempo dolor e incertidumbre.

                                                                       Olga Bunster, Chile

 

¡Qué emoción! Sin dudas, lo mejor que me ha pasado durante la cuarentena. ¡No tengo palabras para agradecerles!

                                                                       Magalí, Buenos Aires, Argentina

 

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1 Responses

  1. Yo tengo mi dos santuarios el primero santuario habitación «Reina de mi corazón Orante nuevo paralelo Paralelo bellavista Stuttgart Quillota
    Y el otro pequeño santuario reina indivisa de la salud y de la unidad desde horcon v región chile saludos

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