Publicado el 21. marzo 2018 In Proyectos, Schoenstatt en salida

Paraguay en salida a México al servicio de separados en nueva unión

MÉXICO/PARAGUAY, Lauro Cañete y Marguerite Beckers •

Hace tres años nos planteamos la meta de ahorrar para viajar a México y visitar a una familia amiga. A finales del año pasado tomamos la decisión e iniciamos los preparativos y el pago de pasajes. Nos comunicamos con nuestros coordinadores nacionales de la Pastoral de la Esperanza, Gustavo y Sandra Cortázar, quienes nos enviaron un contacto en Querétaro, México, de personas que habían pedido información y material para poder iniciar la Pastoral de la Esperanza en esa diócesis. Se transformaba en aventura y servicio lo que inició como un simple viaje. Un servicio del Movimiento de Schoenstatt en Paraguay en salida fundacional. Nos comunicamos con ellos y así inició el intercambio de mensajes electrónicos. —

Paraguay en salida

Somos coordinadores diocesanos de la Pastoral de la Esperanza para parejas separados en nueva unión en nuestra diócesis de Encarnación, en el sur de Paraguay. En Querétaro, México, Ma. del Carmen Vázquez y Antonio Duarte, miembros de la Rama de Familias y pareja consagrada, son los responsables diocesanos de la Pastoral de la Esperanza.

Una vez que decidimos que podíamos viajar y analizamos el tiempo disponible y la parte económica, les informamos que iríamos en febrero y que nos gustaría visitarles para conocernos y dialogar.

Antonio y Ma. del Carmen nos preguntaron si podríamos apoyarles en un retiro de Schoenstatt para fortalecer el inicio de la Pastoral de la Esperanza diocesana, en Querétaro, los días 10 y 11 de febrero. Confirmamos inmediatamente nuestra participación y colaboración. El 4 de enero nos enviaron la agenda y nos pidieron desarrollar dos temas.

Adaptamos así nuestro viaje para poder estar en Querétaro a partir del 9 de febrero, para formalizar y aclarar los últimos detalles del gran evento.

Las personas participantes no eran de Schoenstatt, aunque algunas ya conocían el Movimiento. Eran de parroquias diocesanas, 46 personas en total, parejas divorciadas vueltas a casar, separados en nueva unión y parejas consagradas.

Una experiencia del amor misericordioso de Dios

El objetivo general del retiro fue que los participantes pudieran encontrar, experimentar y sentir el amor misericordioso de Dios Padre para con sus hijos en su situación actual de vida. También se buscó concientizarlos de su vocación a la santidad como hijos de Dios y que supieran que son verdaderamente parte de la Iglesia, merecedores de las gracias de Dios que fluyen en ellos, pues su Padre los ama. Se trataron temas tan variados como el ser discípulos misioneros en cada situación de vida, el mensaje de Amoris laetitia (La alegría del amor, exhortación apostólica del Papa Francisco), la realidad de los divorciados vueltos a casar y la misa como fiesta para todos.

Nuestro primer tema fue sobre la necesidad de la conversión personal y de la vocación a la santidad, que nos lleva a tener la mirada en la vida eterna, en la trascendencia de nuestro espíritu, objetivo primario de la vida del hijo de Dios, discípulo misionero de Jesucristo el Señor.  El perdón es un elemento indispensable para la recuperación de la persona en todo momento, pero quien ha tenido la experiencia del divorcio requiere especialmente de hacer del perdón su nueva forma de vida, para no solamente romper con el pasado y todas las situaciones y experiencias negativas, sino para la correcta sanación de su persona.

En la búsqueda del “Amado”

Nuestro segundo tema orientó al participante en la necesidad de la búsqueda del “amado” (Jesucristo) pues si lo ha identificado como “El Maestro” ahora la necesidad es amarle y ser un reflejo fiel de su persona para que el prójimo encuentre a Cristo en mi persona, en mi testimonio, en mi congruencia y fidelidad al Evangelio. La manera de lograrlo es desarrollar un apostolado en donde pueda hacer vida este amor que estoy cultivando para el “Amado”.

Nuestro objetivo fue capacitar a los participantes para que pudieran discernir su carisma, ver sus alcances y posibilidades reales, quitar de en medio los obstáculos (pretextos) para no entregarse al trabajo por el Reino, haciendo conciencia de que este apostolado muy bien puede estar dentro de su familia, presente y anterior, que la responsabilidad de los hijos ha sido y será siempre de ambos padres en cualquier condición y que el amor es la vía de la integración y la unicidad con Dios.

Testimonios de vida que nos enriquecen a todos

Todo el retiro estuvimos acompañados por los padres Jaime Gutiérrez y Jorge Ávila. Además, nos visitó y desarrolló un tema muy importante sobre la misa el obispo emérito de Querétaro, Mons. Mario de Gasperín Gasperín.

El auditorio en todo momento participó positivamente con preguntas sobre el tema y testimonios de vida que vigorizaron y robustecieron los conceptos vertidos. Todos salimos con saldo positivo, tanto los participantes, como los organizadores y nosotros mismos.

Este retiro ha sido para nosotros una experiencia reconfortante para nuestro trabajo en la pastoral.

Una semilla que cae en tierra fértil

Lo que dimos en México, lo dimos con amor. Nuestra participación en el retiro en Querétaro es un pequeño homenaje a la Mater, quien nos abraza y cobija cada día de nuestra vida.

El regalo más grande lo recibimos, sin embargo, cuando ya estábamos de vuelta en Paraguay y casi listos con este articulo prometido, porque hoy, 12 de marzo de 2018, los amigos de México nos comentan que se han iniciado dos nuevos grupos de la Pastoral de la Esperanza en parroquias aledañas a Querétaro.

Pastoral de la Esperanza, Paraguay

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1 Responses

  1. Lo de la Pastoral de la Esperanza es también muy emocionante. Cuando uno ve tantas parejas que sufren esto y surge este camino al que apoya también, a su manera nuestro querido Papa Francisco, se un orgullo de lo que puede hacer Schoenstatt.

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