Publicado el 10. febrero 2013 In Schoenstatt en salida

Extiende tu mano

ARGENTINA, Santiago Landa. “Otro sábado Jesús había entrado en la sinagoga y enseñaba. Había allí un hombre que tenía paralizada la mano derecha. Los maestros de la Ley y los fariseos espiaban a Jesús para ver si hacía una curación en día sábado, y encontrar así motivo para acusarlo. Pero Jesús, que conocía sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio.» El se levantó y permaneció de pie. Entonces Jesús les dijo: «A ustedes les pregunto: ¿Qué permite hacer la Ley en día sábado: hacer el bien o hacer daño, salvar una vida o destruirla?» Paseando entonces su mirada sobre todos ellos, dijo al hombre: «Extiende tu mano.» Lo hizo, y su mano quedó sana. Pero ellos se llenaron de rabia y comenzaron a discutir entre sí qué podrían hacer contra Jesús”. (Lc 6, 6-11)

Nuevo desafío, nuevas historias por vivir y compartir, nuevos amigos, y una nueva misión. El lema que nos acompaña en este nuevo “piletazo” es extiende tu mano. Estas son palabras de Jesús que nos invitan a la acción, nos invitan a misionar. Misionar como todo apostolado es servicio, es envío de Cristo, es regalar tu tiempo por amor y con amor, no el que te sobra. Es dejar tu huella, porque descubriste la de Dios, es extender tu mano porque Dios te extendió la suya. En el evangelio Jesús nos muestra que porque sea sábado no va a ayudar a un hermano. Frente a una situación similar nos encontramos 200 jóvenes con ganas de misionar, de compartir, de ser protagonistas, de ayudar, de que nos ayuden, de ponernos en acción, de extender nuestra mano.

Extiende tu mano nos pone como protagonistas a cada misionero a salir de nosotros mismos, de nuestra comodidad, preocuparnos por los demás, sabiéndonos instrumentos de Dios y de la Mater. Extiende tu mano a los demás, en ellos es donde vas a sentir el amor de Dios, en ellos es donde vas a experimentar una relación con la Mater. Extiende tu mano en cada casa que visites, en cada persona de Santa Ana.

Extiende tu mano significa poder dejar todo lo nuestro en manos de Dios y de la Mater, entregarles todo lo que soy, poder liberarnos de todas esas cosas que nos pesan o que no queremos con nosotros. A lo largo de los evangelios vemos cómo Jesús siempre pretendía primero que los hombres pongan algo de ellos para que Él pudiera realizar su tarea, sus milagros. Extiende tu mano, apunta a que los misioneros se pongan en movimiento, salgan al encuentro de Jesús. Extiende tu mano a Dios y déjate llenar de amor y vida.

Extiende tu mano para que como persona puedas crecer, puedas compartir lo que sos, puedas aprender, puedas misionar, y por último, pero lo más importante, para que puedas tener una experiencia de un Dios amigo, de un Dios en quien confiar, de un Dios que ya te está esperando para caminar juntos. ¡¡Él te está esperando, extendele tu mano, no te vas a arrepentir. No te quedes de brazos cruzados!!

Publicado el In Schoenstatt en salida

Extiende tu mano

ARGENTINA, Santiago Landa. “Otro sábado Jesús había entrado en la sinagoga y enseñaba. Había allí un hombre que tenía paralizada la mano derecha. Los maestros de la Ley y los fariseos espiaban a Jesús para ver si hacía una curación en día sábado, y encontrar así motivo para acusarlo. Pero Jesús, que conocía sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: «Levántate y ponte ahí en medio.» El se levantó y permaneció de pie. Entonces Jesús les dijo: «A ustedes les pregunto: ¿Qué permite hacer la Ley en día sábado: hacer el bien o hacer daño, salvar una vida o destruirla?» Paseando entonces su mirada sobre todos ellos, dijo al hombre: «Extiende tu mano.» Lo hizo, y su mano quedó sana. Pero ellos se llenaron de rabia y comenzaron a discutir entre sí qué podrían hacer contra Jesús”. (Lc 6, 6-11)

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