Publicado el 15. noviembre 2012 In Schoenstatt en salida

Pedagogía de vida, vacaciones de minutos y cómo se puede leer en los ojos que brillan que ha surgido una corriente

ALEMANIA, fma. La antorcha está encendida. “Queridos amigos que junto a nosotros se juegan por una economía solidaria. Muchas gracias por la invitación a su “Jour fixe” (día fijo) el 10 de noviembre en “Schoenstatt sobre el Monte”. Con mucho gusto pondremos las invitaciones en nuestro centro de conferencias en Ottmaring. Queremos expresarles nuestra alegría por esta iniciativa y les deseamos mucho éxito. Como empresarios y ejecutivos de la iniciativa WiG (Wirtschaft in Gemeinschaft; n.d.tr: economía en comunidad) nos sentimos estrechamente unidos a todas las fuerzas cristianas y a aquellas de buena voluntad…”: Así escribió Ludger Elfgen en nombre de los empresarios y ejecutivos del WiG al matrimonio Hinterberger. El ‘Jour fixe’ es un proyecto apostólico que algunos matrimonios del AKIE, la Academia Kentenijiana Internacional para Ejecutivos, ha desarrollado y realizado.

El AKIE – así fue la experiencia de la jornada a fines de octubre en Memhölz – opera bajo un principio que puede ser observado en el  Padre Kentenich principalmente en el período de  fundación y en los tiempos de nuevas fundaciones. O sea,  siempre cuando se trata de algo importante. Su enfoque se basa no en los programas, ni en los catálogos de temas, ni en consignas y lemas; tampoco en papeles de trabajo, mensajes, libros; ni siquiera en proyectos, casas o comunidades que son el núcleo de la gestación del mundo a partir de la Alianza de Amor (y por eso es que existe Schoenstatt), sino que lo fundamental es la persona, lo misionero, lo apostólico. El hombre gestador del mundo es el portador y agente del cambio, de la construcción de un mundo nuevo y de un nuevo orden social, de una cultura de Alianza. Al AKIE le importa exactamente eso: el empresario individual, el ejecutivo individual en los negocios y en el sector de servicios; le importa su motivación, su equipamiento, su postura. Gestar el mundo no como un acto aislado (con gruñidos y gemidos), sino como un deseo de corazón del cual surgen en forma fácil y casi como un juego nuevos proyectos a partir de la fuerza creadora de la Alianza de Amor. Si este pensamiento se extiende en forma similar a varias personas, entonces se habla  del nacimiento de una corriente…y quien piensa ahora en la Corriente Misionera en la preparación al 2014, está pensando bien. Por este motivo tiene mucho que ver que al final del la jornada  del AKIE  se encendiera la “antorcha –AKIE” – una de las antorchas de la apertura del trienio el 17 de octubre del 2010-  y en este sentido fue puesta en las manos del Padre Kentenich de la misma manera que unos días atrás, durante la apertura del año de la corriente misionera en Memhölz se encendió la antorcha de la corriente misionera que “accidentalmente” llegó a Memhölz. Y como dijo el Rev. Leonhard Erhard un día antes, refiriéndose al Padre Kentenich “por el brillo de los ojos poder leer cómo comienza una corriente”; entonces, al concluir la Jornada del AKIE se puede decir que ha comenzado una corriente en ese inusualmente cálido y soleado día a fines de octubre…

Pedagogía de vida

Frente a la presión  de cifras exitosas, las llamadas obligaciones por las circunstancias y la pregunta cómo conducir a los empleados a mejores rendimientos, el Padre Kentenich propone el concepto de la pedagogía de vida; una pedagogía en la que la dirección del personal no se basa en la pedagogía del comportamiento (el empleado tiene que comportarse de esta manera, tiene que funcionar de esta forma), sino en la pedagogía de la actitud (el empleado trabaja a partir de una actitud fundamental).  “La pedagogía de vida tiene que superar la pedagogía del poder y de las cifras”, así lo dijo el Rev. Erhard. Esto vale para todos los ámbitos de la sociedad y de la iglesia; y por qué no comenzar en el mundo de la industria y de la economía. Como un camino concreto para aprender a trabajar con una pedagogía de vida, el Rev. Erhard nombró los tres pasos: mirar, avistar, interpretar. En primer lugar hay que mirar todo libre de miedo y sin interpretar, también lo nuevo y lo desconocido, es decir, adquirir una percepción abierta. De la observación llena de asombro como actitud fundamental se puede llegar a avistar descifrando lo escrito por Dios, o como decía el Padre Kentenich, el “descubrir el espíritu del tiempo en el espíritu de la época”.

Quien tiene una “nariz sicológica” o el que tiene una intuición  por la vida y los procesos de vida, éste encuentra más fácilmente la interpretación. Para todos, sin embargo, es una ayuda hacer los pasos que hizo  y recomendó el Padre Kentenich: percibir conceptos que tocan el alma (como hoy en día el tema de la seguridad), “intercambiar antes un par de palabras al menos  con algunos participantes” (la razón por qué luego todos piensan: Él me habla a mí), dejar hablar el fondo del alma, descubrir en el brillo de los ojos cuándo crece un anhelo del corazón o comienza una corriente; al leer en las voces del alma como expresión viva del tiempo se puede agregar una interpretación de arte y literatura contemporánea justamente en este sentido.

Para que la vida se desborde en la orilla

Hubo un intenso tiempo de lectura kentenijiana – primero textos de los años 1947/48 del “Kentenich-Reader”, luego, para concretizar,  algunos extractos de la colección de textos del Padre King. Esto es Kentenich: ¿Fue realmente en el año 1947 cuando él habló de un mundo en el cual no hay más distancias, y las personas entre ellos están más cerca y al mismo tiempo más lejos que nunca, y cuando le habla a la conciencia de la Iglesia (y de Schoenstatt), porque “ella se encuentra impotente ante los problemas de la época, casi con la mirada sólo hacia atrás, evitando mirar hacia el futuro o contestando con  un pesimismo abrumador” y al mismo tiempo él señalando que la visión de Schoenstatt abarca las necesidades económicas, sociales, políticas, morales y religiosas de todas las personas, incluyendo a los menos privilegiados, a la masa de millones?

Las tensiones son signos de vida real, dice el Padre, las olas siempre van a subir de nuevo, y por el amor de Dios, que no las calmen prematuramente; la vida siempre se desbordará en la orilla, y la pedagogía de confianza significa, según Kentenich, dejar disparar las riendas… E incluso: pedagogía de movimiento es ¡apremiar la toma de decisiones a través de crisis creadas intencionalmente!

Este José Kentenich parece querer los tiempos tormentosos y busca aliados que también los quieran…y no a aquellos que “por comodidad quedan inmovilizados”, como opinó uno de los participantes.

A partir de  experiencias, ganar experiencias

Ya en la primera noche, como es habitual en las jornadas del AKIE,  se escribieron en tarjetas las experiencias, ejemplos exitosos y preguntas. Estas ayudaron junto a la lectura kentenijiana a dar impulso al tema de la jornada. Cada vez es un cierto riesgo basar el tema de un intenso fin de semana en las experiencias concretas de los participantes; cada vez la conclusión: ningún “material de trabajo” previamente preparado hubiese sido tan fascinante, concreto y variado pudiendo dar respuestas. De la experiencia que “el minuto de vacaciones” frente al semáforo en rojo es mejor que el estar esperando la relajación perfecta o los métodos de calidad de gestión justos para las personas: los interrogantes de unos encuentran respuesta en las experiencias de otros y todo enriquecimiento está en lo que la vida real enseña…

La antorcha está encendida. Para un mundo nuevo.


Traducción: Tita Andras, Viena, Austria

 

 

 

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Pedagogía de vida, vacaciones de minutos y cómo se puede leer en los ojos que brillan que ha surgido una corriente

ALEMANIA, fma. La antorcha está encendida. “Queridos amigos que junto a nosotros se juegan por una economía solidaria. Muchas gracias por la invitación a su “Jour fixe” (día fijo) el 10 de noviembre en “Schoenstatt sobre el Monte”. Con mucho gusto pondremos las invitaciones en nuestro centro de conferencias en Ottmaring. Queremos expresarles nuestra alegría por esta iniciativa y les deseamos mucho éxito. Como empresarios y ejecutivos de la iniciativa WiG (Wirtschaft in Gemeinschaft; n.d.tr: economía en comunidad) nos sentimos estrechamente unidos a todas las fuerzas cristianas y a aquellas de buena voluntad…”: Así escribió Ludger Elfgen en nombre de los empresarios y ejecutivos del WiG al matrimonio Hinterberger. El ‘Jour fixe’ es un proyecto apostólico que algunos matrimonios del AKIE, la Academia Kentenijiana Internacional para Ejecutivos, ha desarrollado y realizado.

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