Publicado el 10. enero 2018 In Vida en alianza

María: estrella polar en el sistema “humanidad”.

ITALIA, Maria Lucrezia Rallo •

El 2017 se ha ido, y seguramente será un año que nosotros, la gran familia de Schoenstatt, recordaremos, entre otras cosas por el primer grupo de Apóstoles en Italia, la primera Juventud Femenina en Sicilia y en Apulia. Un año en el que la colaboración de cada uno ha permitido, a la luz de María, entrar en los corazones de todos los que hemos encontrado en nuestro camino. Esto es testimoniado por un pequeño grupo de niñas, que cada día en su pequeñez traen a María a su realidad: las Apóstoles.

Navidad es….

Como conclusión de este año, las pequeñas Apóstoles de Marineo han realizado (¡en solo dos días!) un pequeño espectáculo con el título: “Navidad es…”

Además de los maravillosos bailes, cantos y pequeños efectos especiales creados por sus sonrisas, ha sido emocionante entender hasta dónde María ha entrado en sus vidas. El título elegido para esta innovadora forma de oración no es casual. Casi parecería incompleto, pero no lo es. porque cada una de ellas, como cada uno de nosotros, debe completar la frase con lo más querido en lo profundo de su corazón.

Como Apóstoles, las niñas han completado la frase con un término simple, pero fundamental: acogimiento, cobijo. El mismo cobijo que han demostrado en el recibimiento de una nueva niña al interior del grupo, la misma bienvenida que se ve en sus familias para recibir al Movimiento y la misma bienvenida que se palpa por parte de las Hermanas del Colegio de María de Marineo, que nos hospedan en sus habitaciones, haciéndonos sentir cercanas al Santuario Original.

¡Cada una de ellas es especial por lo que es!

Cada Apóstol me recuerda a una parte de nuestra Madre, que tiene una inmensa bondad, pero también paciencia. ¡Cada uno de ellas es especial por lo que es! Por esto, en colaboración con la mítica Hna. Julia (una Hermana de María brasileña que trabaja en Italia), con un voluntario de Roma que con su bondad ha financiado la idea, y con mi abuelita que la ha realizado, les hemos regalado unas bolsas. Las bolsas eran aparentemente iguales, pero en realidad eran únicas porque cada una tenía el nombre de una pequeña Apóstol. Un pequeño símbolo que confirma (y preanuncia también, de algún modo, “la toma del pañuelo”) la gran responsabilidad e importancia que su rol de Apóstol tiene para nosotros, Movimiento de Schoenstatt, y para la sociedad.

María, luz del camino hacia Jesús

Para este 2018, el deseo que tengo para nosotros como familia de Schoenstatt y para la humanidad entera es tener la posibilidad de ser instrumentos en las manos de María, y que ella pueda ser nuestra estrella polar: Luz del camino hacia Jesús.

El único miedo en este nuevo año es no poder ayudar a María al ser como su pequeño lápiz, porque ser instrumento es aprovechar la fuerza de cada hijo de María, para que no se pierda jamás.

Original: Italiano, 05/01/2018. Traducción: Ana María Ghiggi/es, Santa Fe, Argentina

¡Mphcetv! ¡La Madre cuida perfectamente y triunfará!  ¡Feliz Año en María!

 

Etiquetas: , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *