Publicado el 8. enero 2018 In Vida en alianza

A Ti, María, nos gustaría asemejarnos

ITALIA, Alessia Lullo •

Han pasado varios días desde el 20 de diciembre de 2017, el miércoles anterior a la Santa Navidad.

El camino hacia Belén estaba todavía en curso y la Juventud Femenina Romana quiso ofrecer un momento de Adoración y oración en el Santuario Cor Ecclesiae.

Nuestra guía y estrella luminosa ha sido la Mater. En ella nos inspiramos a través de una estrofa del “Cántico del instrumento” compuesto en el campo de concentración de Dachau por el Padre Fundador.

Aseméjanos a Ti y enséñanos

a caminar por la vida tal como Tú lo hiciste:

fuerte y digna, sencilla y bondadosa,

repartiendo amor, paz y alegría.

En nosotros recorre nuestro tiempo

preparándolo para Cristo Jesús.

 

Meditar la venida del Emanuel entre nosotros

Tradicionalmente, el miércoles por la tarde está dedicado al rezo del Rosario y, en esta ocasión, esta oración nos ha guiado, propiamente, en la recitación de los misterios gozosos, para contemplar y meditar la venida del Emanuel entre nosotros. La poesía de Santa Teresita del Niño Jesús también es un precioso instrumente elegido por Dios para difundir la importancia de ser pequeños, humildes y alegres siervos de su voluntad, tal como lo ha sido primeramente nuestra Reina.

¿Quién mejor que María podría habernos hecho penetrar en el misterio del Adviento? ¿Quién sino Ella podría haber preparado nuestros corazones para recibir al Niño? Ella, quien con su “Fiat” se ha hecho Tabernáculo Vivo.

Al reparo del frío invernal, nuestro Santuario se ha convertido en la gruta donde poder adorar a Jesús, que se ha quedado allí durante toda la oración.

Un pequeño niñito para llevar con nosotros a nuestras casas

Quizás cada uno de nosotras estaba frente al Señor con el corazón colmado de diversos sentimientos y la mente, del mismo modo, llena de pensamientos…

Por esto hemos pensado en un Capital de Gracias diferente del habitual. Era importante reflexionar sobre nuestra interioridad, sobre el estado de nuestros corazones en aquel instante: ¿Qué caminos debo enderezar? ¿Qué valles deben llenarse y qué montañas, aplanarse (Lc 3, 1-7)?

Por cada hoja de papel puesta dentro del frasco, ofrecimos como regalo un pequeño niñito para llevar con nosotras a nuestras casas. Un intercambio de amor concreto.

Entre el frenesí de los preparativos natalicios, ha estado la alegría de compartir en comunidad un momento de serenidad totalmente concentrado sobre el verdadero sentido de la Navidad y capaces de hacernos saborear la belleza de la espera.

 

Original: italiano,05/01/2018. Traducción: Ana María Ghiggi, Santa Fe, Argentina

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