Publicado el 1. septiembre 2017 In Vida en alianza

Campus Belmonte 2017 – De nuevo, vacaciones construyendo Belmonte

ROMA BELMONTE, P. Armin Noppenberger •

Roma-Belmonte, a mediados de agosto, 16 jóvenes y adolescentes, más Carmen (la cocinera) y Jürgen Reinle (Capo – Jefe de obras) de las regiones Oberschwaben y Baden, al sur de Alemania, nuevamente hicieron un servicio de construcción en el Centro Internacional de Schoenstatt en Roma – Belmonte, desde el 13 al 20 de agosto de 2017. El equipo se ha renovado parcialmente mediante el boca a boca, otros integrantes eran fans de Belmonte que ya han participado otras veces. La Comisión de Belmonte y el arquitecto, Sr. Pörsch, habían designado tres oficios paro los obreros jóvenes:

  1. Limpiar los „intercapedine“ (espacios semicubiertos, que en “itañol” suenan más místicos) de la zona A1 de la Domus Pater Kentenich, dar nuevamente la primera capa y dos capas de protección contra la intemperie.
  2. Pintar, con pintura color blanco de cuarzo, la cara interior del muro del terreno, desde la puerta de acceso de abajo, hasta el final en Via Boccea.
  3. Trabajos varios de cuidado, siega y limpieza del césped y el jardín de Belmonte (“Equipo verde“).

Fueron muy diligentes en el trabajo: Elias B, Valentin F, Johannes S, Carmen Reinle, Jürgen Reinle, Magdalena R, Simon B, Matthias B, Ferdinand F, Clemens G, Antonia H, Anna Maria H, Leoni L, Caroline Viktoria P, Lilly R, Martin G, Johannes S, Dennis S, P. Armin Noppenberger. Y en la cocina, con corazón y Thermomix: Carmen Reinle y su dinámico equipo.

¿“Intercapedine“?

 ¿Intercapedine? Son los espacios semicubiertos entre la pared exterior del sótano y el muro de hormigón, es decir, un pasillo perimetral, que rodea la casa a nivel del sótano. El arquitecto Pörsch había dado previamente unas indicaciones sencillas y detalladas, respecto a la aplicación de la pintura. Jürgen Reinle preparó previamente la distribución del trabajo, para que el lunes 14 de agosto se pudiera comenzar en Belmonte. A pesar de los calurosos días, el trabajo era agradable en la semisombra de los “intercapedines”.

Verde

El trabajo en el exterior lo dejamos principalmente para las primeras horas de la mañana, a partir de las 6 o para última hora de la tarde, porque a esas horas eran más soportable el sol y la temperatura, más de 38ºC. Las superficies de césped, en el pedacito de tierra de Belmonte, alrededor del santuario están frescas también en agosto, porque se riegan por la noche con la cisterna propia, que recoge agua durante el día y, mediante un eficaz sistema de riego, se distribuye, estimulando el crecimiento. Si se repara en la falta de agua, que padece Italia en este verano de 2017, se puede considerar todo un regalo; aún más el ambiente, que gracias a ello, se consigue alrededor del santuario.

2 x Mar = mucho más

Ir al mar corresponde al Campus Belmonte, sobre todo en verano. Algunos disfrutaron del mar en Marina de San Nicola el día de la festividad de la Asunción de María al Cielo – que comenzamos la víspera, con la vigilia -; otros, participantes principiantes, visitaron la ciudad eterna con Valentín, estudiante de Teología e Historia, políglota y conocedor del lugar y del compromiso de construcción. La segunda vez fue el 17 de agosto. La razón: habíamos avanzado mucho nuestro trabajo y hacía mucho calor por la mañana. En estas condiciones propuso Capo Jürgen un cambio de planes: “mar”, tras la siesta. Con algo de merienda y agua mineral como equipaje, a la playa. La vuelta fue después de un atardecer de película.

 Comida, alegría, comunidad y oración

Además, hubo comida y bebida buenas y en abundancia, al estilo italiano – gracias al dinamismo del equipo de cocina de Carmen Reinle y su Thermomix. Todos participaron de nuevo por la buena comunidad, que se genera siempre con el compromiso de construcción. A ello contribuyen Belmonte y su rector Padre Marcelo Cervi, que, con alegría y corazón, mantiene abiertas para los jóvenes las puertas y las salas de Belmonte. Así lo percibió la gente joven en su homilía, durante la renovación de la Alianza, el viernes 18 de agosto, en el santuario. Muchos cristianos de la región asistieron también a la celebración, al atardecer, así como al “incontro” (encuentro) con un gigantesco bufet de pizzas y vino artesanal de la zona. También fue efectivo el factor diversión: durante el trabajo; durante la siesta; por la noche, con un vino o una cerveza; durante una ruta nocturna por Roma, con el eterno helado; en el mar o durante la presentación de la visión de Belmonte por el P. Armin, todos quieren volver a Belmonte.

 

Existe la confianza de que el compromiso de las generaciones jóvenes y más jóvenes sea un aporte efectivo para lograr que Belmonte sea un lugar ejemplar para la “Iglesia de las nuevas playas” audaz en el riesgo.

Por eso, gracias a todos los participantes por su trabajo, motivación y unión en la Alianza; gracias a Jürgen Reinle, como Capo, a Carmen Reinle como cocinera – y a su Thermomix; a Lily, Denis, Ferdinand y Valentin por su colaboración en las reuniones del equipo, por el buen desarrollo de la acción y el ambiente vivaz del grupo. Gracias a la administradora de Belmonte, Elena Buosi, por la sencillez en los contactos previos; y al rector, Padre Marcelo Cervi, por su confianza y sinceridad.

Para agradecer a la Santísima Virgen, Reina de Belmonte, hicimos al final parada en el santuario, para rezar, cantar y recibir la bendición.

Original: alemán, 28.8.2017. Traducción: Paz Leiva, Madrid, España/cmrs

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