Publicado el 15. julio 2017 In Vida en alianza

Jugá de titular el partido de tu vida

PARAGUAY,  Mauricio Talavera •

“Son muchos los fines de semana que tenés en tu vida, pero sólo uno para parar la pelota. “Jugá de titular el partido de tu vida”, rezaba la invitación al “RETIRO TESTIMONIOS DE VIDA”, que tuvo lugar en la Casa de Retiro José Kentenich de Tupãrenda.

Invitación a la cual decenas de jóvenes acudieron para sentirse parte activa de un cambio íntegro desde sus espacios de participación. El encuentro se vivió en medio de un ambiente futbolístico y estuvo enfocado a la juventud masculina, integrantes o no del movimiento de Schoenstatt.

Como en cualquier campo de fútbol, los jugadores eran diversos, en edad, situación, experiencias, dificultades, puntos de vista y una historia familiar atrás, pero que sobre todo, buscaban alejarse de la masificación juvenil tan común en estos tiempos.

El objetivo fue el de profundizar sobre distintos temas, tanto espirituales, como los que generan un impacto social. Los testimonios altamente enriquecedores, contados por los jóvenes y para los jóvenes fueron el aditamento que nos conectó unos a otros en similitud de circunstancias, que de una u otra forma nos involucró ampliamente durante los tres días; no solo por nuestras vivencias personales, sino por la experiencia de amigos, vecinos y parientes que están en igualdad de condiciones y en quienes encontramos hermanos en Cristo y en la MTA.

Profesionales y expertos en la cancha

Este año me tocó estar en el equipo organizador y ser uno de los “DT” (Director Técnico o Entrenador del equipo), entusiasmado de poder dar mi testimonio de introducción, mis vivencias y experiencias dentro del movimiento; además de dar el “puntapié” inicial dejando en claro las reglas para que se desarrolle el “juego”.

El equipo organizativo lo conformamos unas 16 personas, nos preparamos por espacio de aproximadamente 45 días, donde coordinamos tanto la parte logística con el equipo de “exteriores” como el contenido de las charlas y otras actividades, aunque existe ya un esquema que ayuda a seguir una línea parecida todos los años. Por su parte el Padre Santiago Cacavelos fue un gran “profesional” en la cancha, ya que nos acompañó a lo largo de todos los “partidos” y supo dar su mensaje de entrega y amor a la Iglesia, que sin dudas, dejó huellas profundas en todos.

La Mater nos llama y hay que estar. Cuando Jesús nos llama, no siempre estamos preparados o casi nunca, pero confiar en que si Él está seguro de llamarnos, nosotros también podemos estar seguros del trabajo que vamos a realizar. Poder compartir y transmitir lo que uno vivió y vive a los chicos de la Juventud Masculina es una gran alegría, conmueve poder tener la posibilidad de dejar algo en sus corazones.

Fuente: Revista Tupãrenda, junio de 2017

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