Publicado el 11. Junio 2017 In Vida en alianza

La ligereza de una fiesta jubilar

ALEMANIA, Maria Fischer •

La ligereza del ser: se la vive o se la tiene, se la relaciona con aromas, colores, temporada de vacaciones, se la pierde y quizás se la pueda ganar de nuevo. Un cantautor alemán la describe cantando:

Ligeros como plumas son estos días,
pero con un peso infinito.
Pesan más que el miedo y el tormento,
una sonrisa resplandece en el rostro.
Respiras libre, muy profundo desde el alma,
sin el peso de la preocupación,
nada constriñe el pecho
y nada la garganta,
entonces la sientes,
entonces la sientes,
la ligereza del ser …
La ligereza del ser …

Y entonces llega el 21 de mayo, un maravilloso y soleado día en el monte Schoenstatt, un día que no se lo relaciona con cargas o con carpetas pesadas con las crónicas completas de un jubileo de oro, sino con la ligereza, como la de los 50 globos rojos, o como la ligera decoración en verde y colores naturales por todas partes, botellas de limonada para el brindis, los niños con cascos como obreros de la construcción y más de 900 invitados, los cuales parecen hasta estar flotando en este ambiente de ligereza.

“Ligereza” – se la siente y se la pronuncia una y otra vez durante y después de la fiesta, tanto entre los organizadores como también entre los invitados. “Otro tipo de ligereza” dijo alguien al referirse al momento en que se acabaron los Spätzle (una especie de pasta, típica del sur de Alemania). ¿Qué? “De pronto uno de los empleados llama a todos a la fila nuevamente, hay cazuela asiática y ensalada, que también están deliciosas”

Cincuenta globos rojos

¿Había un plan B por si llovía? Ni idea, igual nadie se percató de ello, de todas maneras era evidente que la fiesta iba a llevarse a cabo bajo un sol radiante, a pesar de los chubascos de los días anteriores. Así a las 10 de la mañana, iban llegando cada vez más invitados a la plaza en frente del santuario (“Cuando nos sentimos más apretujados, supe que eran más de las 300 personas que se habían apuntado”, comentó más tarde Erwin Hinterberger) y todos felices por el simple hecho de estar ahí -desde los más pequeños en brazos de sus padres, hasta personas de más de 80 años. Ellos llevan la historia del santuario en sus corazones – 50 años o recién un par de días, como dijo el obispo auxiliar Michael Gerber más tarde en su sermón.

“Antes y ahora”, después de unas breves palabras de bienvenida a cargo de la familia Hinterberg, jóvenes y niños hicieron una representación de cuánta fuerza fue necesaria en aquel entonces para la construcción del santuario y de cómo se vive el santuario ahora, aquí en éste lugar, en los santuarios hogares, en los santuarios del corazón y en todos aquellos lugares donde llega la Virgen Peregrina desde aquí. Al final 50 globos rojos ascienden ligeramente hacia el cielo, globos con forma de corazón, y alguien entre las personas que estaban adelante, casi tocando el santuario, dijo: “quiero atraer los corazones jóvenes hacia mí”. Gracias a la donación de un fabricante de cervezas y gaseosas regional, cada persona recibió una botella con limonada de jubileo y ¡cuánta ligereza! incluso las personas que nunca bebieron de la botella, lo hicieron, porque los niños las ofrecieron con una sonrisa radiante.

Simplemente hacer lo que a uno le hace feliz o simplemente sentir el aire festivo

“No lo podía creer”, dice Margit Reich, quien nuevamente era la encargada de las comidas. “¡los primeros llegaron a las 11 de la mañana y ya querían comer!” muchos ni se movieron de ahí hasta la misa, es que ahí a parte de comer delicioso, uno podía relajarse y conversar con gente interesante, sin tener que mirar su reloj constantemente.

Tal como lo mencionaron muchos y como él mismo lo dijo durante su prédica, si no se lo hubiera visto en el podio conversando con los visitantes, hubiera parecido como si entre el inicio y la misa, el Obispo de Friburgo Michael Gerber (desde hace mucho años relacionado con Memhoelz) se hubiera pasado todo el tiempo junto a los niños y el programa desarrollado para ellos.

Para otros, el tiempo de adoración ante el Santísimo Sacramento, que comenzó la noche anterior y continuó durante toda la noche y duró hasta el final, fue lo mejor de la fiesta. “Momentos de adoración como éste, son los que a menudo me hacen falta en Schoenstatt” dijo Michael Plitzner de la ciudad de Füssen. Quien en esta ocasión tuvo la oportunidad de preparar junto a su esposa Michaela la adoración y las increíblemente realistas peticiones para la misa y él estaba muy feliz por ello.

No sólo los niños disfrutan de la zona de juegos, puntualmente terminada para la fiesta, ya que un nuevo lugar para sentarse y disfrutar de la vista se construyó junto al mismo. Ligereza…
Una pareja llegó para la comida y luego simplemente se fue a realizar una caminata. “Llegamos a tiempo para la misa, aquí es todo tan libre, nos encanta”.

Otros disfrutan de la bendición individual y de la posibilidad de confesarse, podios interesantes y puntos de encuentro como el estudio de Padre, iglesia en salida, santuario en el trabajo y la familia… otros van relajados de compras por las “pequeñas tiendas”.

De lo mejor de mí, para lo mejor en tú

De lo mejor en mí para lo mejor en tí – el lema de la fiesta se hace presente durante todo el día, también con una cierta ligereza. Se trata del santuario del corazón, y de la realidad del santuario no sólo en el interior de la capilla, sino siempre ahí, donde uno se encuentre. No como un lugar para esconderse de la maldad en el mundo, sino como un lugar dinámico, cambiante y constructor del mundo.

Aquí, en éste santuario se hace historia, dijo el Obispo Gerber, aquí se tomaron y se tomarán decisiones vitales, aquí nacen vocaciones, e hizo referencia a la vivencia pascual de los primeros tiempos de la iglesia.

La comunidad en Jerusalén permaneció unida, orando juntos recordando a Jesús, vivieron la iglesia de la forma en que la conocían.  Luego vino el tiempo de la persecución, estaban dispersos, pero en lugar de caer en la depresión, tomaron esto como impulso de salida. Lo que la iglesia hoy en día necesita es una pedagogía que nos enseñe a salir, en lugar de darnos por vencidos cuando algo que para nosotros era conocido y seguro se desmorona.

Y luego Felipe partió precisamente hacia Samaria. Un lugar no muy indicado para el judaísmo estrito, un lugar que todavía representa la tensión entre el único y verdadero santuario en Jerusalén y los muchos otros santuarios de las tan diversas formas de experimentar a Dios. Y aquí está este santuario en Memhoelz, pero a su alrededor también hay muchos otros, como se puede apreciar en el camino desde el estacionamiento hacia el santuario, donde los santuarios de la parroquia y las ermitas de la diócesis están representados en imágenes, santuarios hogares, hogares visitados por la Virgen Peregrina y las personas que se han convertido en un santuario vivo.

Un mensaje de esta fiesta jubilar, se confirmó al final de la misa con la bendición y el envío, adentrarse en el mundo, salir al encuentro de personas con la ayuda de la generación que construyó este santuario con sus propias manos, algunos de los cuales están presentes hoy en esta celebración, y con el entusiasmo de la juventud que en gran medida se hizo hoy presente quizás para los 100 años digamos entonces: en aquel tiempo, el 2017 fuimos parte de una hermosa fiesta jubiliar plena de ligereza.

 

Fotos de la ligereza de ese día se pueden apreciar aquí:

Memhölz 50 Jahre

Despertamos tu interés por Memhölz? Entonces visita nuestro sitio web, terminado  justamente para este jubileo.

www.schoenstatt-memhoelz.de (en alemán)

Original: alemán 28.05.17; traducción Gilka Aranibar, Bolivia/cmrs

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