Conferencia 2014 – El comienzo de una nueva realidad de Schoenstatt

Símbolos de gracia de los países

Cuesta salir del Cenáculo. Pero como sucedió en aquel Cenáculo que dio origen a la Iglesia, el sábado 7 de febrero, los 89 responsables del Movimiento de Schoenstatt venidos de 32 países de los cinco continentes, como discípulos misioneros del Padre, partieron desde el Santuario Original, llevando el mensaje de la Conferencia 2014 y no sólo una idea sino una vivencia de lo que nos espera en el año de gracias 2014. Tal como afirma el documento final: En la multiplicidad de idiomas y experiencias vivimos una atmósfera de Cenáculo, un acontecimiento de la gracia que nos permitió buscar en común aquello que el Dios de la vida espera de nuestra Familia de Schoenstatt en el centenario de su fundación.

Participantes de la Conferencia 2014Había mucho anhelo por una Conferencia 2014 que se manifestase como un Cenáculo, como una vivencia de Familia, unida como hermanos en un Padre y en una misión, en el hogar de todos. El trabajo, día a día, estuvo acompañado por textos del Padre Kentenich: Su visión de futuro (1967), el carácter divino de la Obra, como señal para el futuro (1966), la solidaridad indisoluble (1966), y sus últimas palabras a la Familia (1968).

Como tantos participantes escribieron en su evaluación, como equipo de preparación, podemos decir: ¡expectativas superadas! No fueron pocos los que una y otra vez repitieron, con asombro y hasta emoción: “Esto pasa de ser una conferencia de planificación para 2014, estamos viviendo un momento histórico de la Familia de Schoenstatt internacional, fraternalmente unida, dispuesta a caminar juntos para llevar la Alianza de Amor hasta los confines del mundo”.

Todos juntos en el Santuario Original“En los primeros cien años de Schoenstatt necesitamos consolidar nuestras comunidades y por esto no siempre logramos caminar juntos“, comentó el P. Alexandre Awi de Melo, de Brasil, en la homilía de una de las Misas. “En los próximos cien años: ¡o andamos juntos o no andaremos más! ¡O somos Familia o no seremos nada más! ¡Dividirnos es dividir al Padre! Un fundador “dilacerado” nunca será reconocido ni canonizado. Unirnos – no sólo en espíritu sino también fortaleciendo nuestras estructuras federativas – ¡es tornar al Padre vivo para la Iglesia y el mundo de hoy! Para cumplir la misión de Schoenstatt en los próximos cien años, necesitamos “muy pocas cosas” (como los apóstoles en el evangelio): el cayado de la presencia conductora de nuestro Padre, el manto de la Alianza de Amor con nuestra Madre en el Santuario, y las sandalias de la radicalidad misionera de nuestros héroes. ¡Pero todo esto sólo será posible si lo hacemos en Familia, en comunidad! Por esto estamos aquí viviendo este momento histórico, de diferentes países, de diferentes comunidades. ¡Nadie puede realizar solo la misión!“.

Desde el principio, se vivió una gran disposición por parte de la mayoría de los participantes de dejarse enriquecer por las experiencias y opiniones de los demás, una disposición que fue creciendo día a día. Hubo conversiones, hubo personas que llegaron con conceptos definidos, y que entendieron la gracia de esta semana en la cual parece que la MTA quiso canalizar las muchas experiencias e ideas en una vivencia de ser familia, de estar unidos, de caminar juntos y enriquecerse mutuamente en la lucha por el cumplimiento de la misión en los diferentes campos de apostolado donde hay puertas abiertas de par en par para las gracias que la MTA quiere regalar desde el Santuario para crear una cultura de Alianza.

Volvemos a casa y somos una familia de Schoenstatt, así lo resumió el Padre Heinrich Walter, Presidente de la Presidencia Internacional de Schoenstatt, en la Misa de envío.

Voz y voto para la vida – Schoenstatt es conducido por corrientes de la vida

Participantes de Costa Rica y Alemania Porque la Alianza de Amor de aquel 18 de octubre fue un proceso de vida, todo lo que vino, viene y vendrá en Schoenstatt debe nacer de corrientes de vida y ser apoyado, llevado por ellas, dijo el Padre Kentenich en 1966. Realidad que vivimos en esta jornada, donde la mayor preocupación por parte del equipo de preparación ha sido dar voz y voto a la vida: a la vida auténtica que en estos 100 años ha nacido a partir del impulso inicial de la Alianza de Amor en el Santuario Original.

El método elegido por tanto fue el de un proceso, donde la conducción de la conferencia se dio a modo de moderación sobre los aportes de los mismos participantes, y con referencia a los aportes llegados previamente desde los diferentes países, tanto en el trabajo en grupo como en las intervenciones durante las sesiones plenarias, en un proceso democrático para llegar a opiniones y decisiones en común.

Buscamos juntos los frutos de esta Alianza de Amor en nuestros países; las paredes en la sala de entrada de la Casa Padre Kentenich, lugar de la Conferencia, casi no lograron contener todos los afiches -¡algunos de ellos verdaderas obras de arte! – en los cuales los países presentaron los frutos pastorales, pedagógicos, sociales y misioneros de la Alianza de Amor. Hasta el final de la Conferencia, hubo personas y grupos meditando e intercambiando frente a estos afiches…

Encontramos juntos, “con gran alegría y gratitud… que la esencia del ser de nuestra Familia es la Alianza de Amor con María”, dice el documento final: “Este acto de fe silencioso del P. Kentenich y un pequeño grupo de congregantes -el acontecimiento fundacional del 18 de octubre de 1914 en el santuario original- sigue vivo en nosotros con todo su frescor original. Nos admiramos al constatar que en todas partes del mundo lo que mueve e inspira nuestras acciones, la fuente de nuestra fecundidad y la forma concreta de vivir nuestro seguimiento de Cristo es la profunda fe en la realidad de la Alianza de Amor con María.” Es lo que celebraremos en 2014. Fue un momento fuerte ver la votación, llevada a cabo a través de puntos pegados por cada participante en la pared que decía: “Alianza de Amor – Otro”. Quedaron casi todos los puntos juntos bajo la palabra “Alianza de Amor”. “Somos una familia”, dijo, entre lágrimas, rosario en mano, una de las servidoras, que no pudo votar mediante puntos, “pero sí con mi oración”.

En la Sala de Conferencia, Casa Padre KentenichBuscamos juntos los campos donde, desde la Alianza de Amor, queremos y deberemos actuar para que la Alianza de Amor no sólo sea un mensaje que anunciamos sino que se torne un modo de vida, renovándose así, no en su esencia, sino en sus proyecciones y aplicaciones.

En un momento clave de la Conferencia, “en relación a cómo queremos celebrar el Centenario -es decir, con qué espíritu- recordamos que nuestro Padre y Fundador nos enseñó a captar las corrientes de vida y a conducir a través de ellas.” Después de una clase magistral del Padre Heinrich Walter sobre corrientes de vida y la pedagogía de corrientes de nuestro Padre Fundador, descubrimos la corriente del Santuario, la corriente del Padre, la corriente misionera y la corriente de la unidad – siendo las primeras dos las que tuvimos, tenemos y tendremos siempre, mientras que las dos últimas han sido lo novedoso que ha surgido como fuerte voz de la vida en esta conferencia.

Dejamos juntos las discusiones, la moderación y las votaciones para abocarnos a descubrir lo que aún faltaba: las gracias que imploramos para 2014. Las tarjetas escritas por cada participante que en lugar de colocar en los paneles de moderación depositamos frente a la imagen de la Mater, se transformaron en “el tesoro más grande de la Jornada”. Cada uno de los participantes recibió, en el envío en el Santuario Original, un folleto con las copias de las tarjetas. No fue necesario traducirlos. Se entendieron perfectamente.

Hitos de la conferencia: Nada sin ti, nada sin nosotros

Este momento de Cenáculo – de escribir en silencio en una tarjeta la gracia que anhelamos para el 2014, colocarla en la tinaja y escucharla, después, leídas una tras otra por Pilar Jensen, mientras dos jóvenes las depositaban frente a la Mater, de rodillas – fue para muchos uno de los momentos más fuertes de esta Jornada, incluso para la moderadora profesional que no pudo contener las lágrimas. “El cielo toca la tierra”, dijo. “Hasta ahora era para mí una frase maravillosa. Ahora lo viví.” Es que fue vivir la fuerza del Nada sin ti, después de haber trabajado cuatro días en el Nada sin nosotros.

Peregrinación del Santuario Original a la tumba del PadreUn primer hito de la conferencia ya había tenido lugar el 2 de febrero. En medio del frío glaciar del invierno alemán, el Día de la Presentación del Señor, los participantes con los símbolos de sus países – entre coronas, Peregrinas, patenas, espigas, carros de triunfo, símbolos del Padre – ingresaron al pequeño Santuario Original, llevándole lo que en sus países ha crecido de aquella Alianza de Amor que el Padre Kentenich y unos jóvenes sellaron aquí hace casi 100 años. Luego de este momento, los participantes iniciaron una peregrinación subiendo al Monte Schoenstatt que culminó en el lugar de reposo de nuestro Padre y Fundador, lugar de encuentro de sus hijos espirituales. Poco a poco los símbolos fueron depositados también sobre su tumba mientras, en un clima de entrega, compromiso y emoción, se entonaba una y otra vez:

Padre, tu herencia nuestra misión....“Padre, tu herencia nuestra misión, aquí estamos, vamos contigo, nuestra mano en tu mano, nuestro corazón en tu corazón”.

“Tantas veces hablamos de la corriente de retorno”, dijo un participante. “Ahora la vivimos” – y gracias a la trasmisión en vivo por Schoenstatt-tv cientos de schoenstattianos alrededor del mundo pudieron vivirlo también. Con otro hito religioso la Conferencia, que día a día estuvo rodeada y apoyada por una fuertísima corriente de oración en todo el mundo, concluyó el 7 de febrero. Cada país representado recibió en el Santuario Original una teja del techo del Santuario Original: símbolo de la Alianza de Amor, don y tarea, y recuerdo para el 2014.

Una misión a cumplir, un mensaje a compartir: la vida se encenderá en la vida

Vivimos momentos de entrega heroica que sólo se dan cuando el corazón está lleno de fuego: traductores durmiendo frente a las computadoras a las tres de la mañana, despertándose con una sonrisa para seguir trabajando; interpretes no-profesionales en las cabinas traduciendo hasta no poder hablar más; Servidores - la juventud presenteservidores jóvenes corriendo tres veces en 30 minutos los 300 metros que separan la sala de conferencia del secretariado para entregar copias a los participantes; moderadores pensando hasta el último momento antes del comienzo si realmente no hacía falta alguna intervención más por lo valiosa que era cada una de ellas; participantes que optaron por trabajar una hora más a la noche para seguir adelante con las conclusiones, peregrinando en las breves pausas del mediodía al Santuario Original para implorar las gracias del lugar de origen…

En el espíritu de lo vivido y definido, también llegamos – aunque no sin discusiones y renuncias a propios planes – a decidir cómo queremos celebrar los 100 años de la Alianza de Amor: con una peregrinación masiva a Schoenstatt, al Santuario Original, el 18 de octubre, para renovar, acá y en todo el mundo, la Alianza de Amor: “A partir de los aportes de los distintos países percibimos claramente que la MTA nos invita a una peregrinación abierta al santuario original el 18 de octubre de 2014. El lugar y el tiempo tienen para nosotros carácter de sacramentales. La celebración en el lugar de origen debe estar en conexión simultánea con todo el mundo. Así se manifiesta la amplitud de irradiación de la corriente de gracias del santuario original y la gran fecundidad que retorna al Schoenstatt original después de 100 años“.

Después, también con una peregrinación masiva de nuestra Familia internacional, queremos ir a Roma, llevando los frutos de nuestro compromiso misionero, para solicitarle al Santo Padre el envío apostólico. Partimos de la Conferencia con una misión a cumplir, un mensaje a compartir: Comienza la preparación común de la familia del Padre en todo el mundo para el año de gracias, 2014: Envío - con un pedacito del Santuario Original para cada paísDe acuerdo al deseo de la mayoría de la asamblea se pidió que se estableciera un trienio cuyo contenido debe encauzar las ya mencionadas corrientes de vida de la Familia internacional. Finalmente sugerimos que a la brevedad se inicie la peregrinación por el mundo del Símbolo del Padre regalado por el Fundador. Anhelamos que en torno a su persona, nuestra Familia se purifique y crezca en la unidad para fortalecernos en nuestra misión al servicio de la Iglesia y de la sociedad“.

Queda agradecerles a todos los que durante la Conferencia nos acompañaron con sus oraciones y su capital de gracias.

Pueden estar seguros que verdaderamente se hicieron sentir.

Equipo de Preparación
P. José María García – Hna. M. Luciane Machens

Texto de la presentación con fotos (pdf)