Proyecto Encuentro, Madrid

El proyecto “Encuentro” nació en Madrid en diciembre de 2011 en un grupo de personas inquietas por la situación que mucha gente sufre al carecer de hasta lo más imprescindible para vivir (hogar, alimentos, ropa…). La inquietud y motivación que llevó a esta iniciativa a hacerse un proyecto que se mantuviera de forma constante a lo largo del tiempo, fue ser conscientes de que hay muchas personas que no tienen como acceder a los recursos sociales y mientras tanto, viven en la pobreza y pasan desapercibidas a todos los ojos. “Encuentro” quiso ser el puente de unión con los recursos sociales, el amigo que tiende la mano y escucha en su soledad y el abrazo que acoge y dignifica la situación que están viviendo.


¿Qué es el Proyecto Encuentro?

Es aprender a mirar con otros ojos la ciudad, las calles, el barrio.

Es tomar parte activa en la realidad y no ser indiferente a lo que ocurre, sino implicarse a través de hechos concretos (compartiendo el tiempo, las cosas materiales, la ayuda)

Es despertar la solidaridad que un tiempo de crisis exige tanto a cada uno como a su entorno.

Es la entrega a los demás, el amor al prójimo sin etiquetas ni prejuicios, el servicio desinteresado…

¿Qué lo diferencia de otras iniciativas?

El carisma de Encuentro es acompañar desde la cercanía, la confianza y lo personal. Pero esta compañía física se une a paliar las necesidades. Siempre se hacen las rutas no solo con café o galletas sino que se llevan los famosos “picnic” con un sándwich caliente, una fruta, un zumo, una medialuna y galletas para poder ser encuentro y compartir la cena. Además se le lleva directamente a cada uno lo que previamente haya solicitado, en la medida de las posibilidades (ropa, libros, alimentos, artículos de aseo, ropa interior)

Es decir no son ellos los que acuden a la institución sino que son los voluntarios los que se acercan a sus “hogares” para poder ayudar en sus necesidades desde su realidad y dejarlos crecer desde lo que tienen.

Desde el Santuario a las periferias

Cada ruta parte siempre con una motivación desde el Santuario de Serrano para poder rezar por cada persona que van a encontrar y para ponerse en las manos de María como instrumentos suyos, conscientes de la pequeñez y dejando que Ella pueda acoger a cada persona que se encuentre en el camino. Los voluntarios parten desde su realidad para tocar la otra cara de la moneda donde está la pobreza, el hambre, la indiferencia, las heridas personales…

Con este proyecto se intenta aprender a mirar con profundidad esta sociedad y todo lo que ocurre en ella. Y recibir para poder regalar las tres gracias del Santuario. No se los podría acoger si ellos no permitieran entrar en sus “hogares” y no confiaran sus historias. Los voluntarios no podrían transformarse ni ayudar en el crecimiento de las personas que conocen si no dejan el corazón abierto para que la realidad se haga vida, si no tienen sensibilidad ante cada cosa que pasa y los conmueve. Y no podrían ser enviados si no quisieran de alguna manera ser conscientes de las injusticias sociales y sensibles a ellas para poder cambiar, con este pequeño aporte, el mundo que los rodea.

Un proyecto que cambia la vida

Finalmente se han ido sumando personas y el proyecto comienza a tener más voluntarios y así se sale cada 15 días para acompañarles. Las experiencias personales dicen que ha sido un proyecto que ha cambiado la vida de cada uno, la forma de vivir con sencillez, la sensibilidad ante la sociedad, la capacidad de escucha, la generosidad. Cada vez que se ha sido testigo de alguien que ha recuperado la esperanza, de alguien que ha conseguido salir de la calle, de alguien que tiene lo imprescindible para pasar el mes… es un inmenso regalo que anima a seguir regalando tiempo.

Se cuenta con la ayuda de otras ONG que orientan en casos más complicados y que cuentan con más experiencia en asuntos legales. Asociaciones como Bocatas, Red Incola, Samur social, etc. los han guiado en casos concretos. Se cuenta también con ayuda de profesionales: trabajadores sociales, psicólogos, médicos que intervienen a título personal en casos concretos.

Para los próximos cien años

“Soñamos con poder algún día contar con una sede para poder almacenar ropa y alimentos y ayudar a más familias y personas sin hogar. Tenemos un blog que esperamos tenga cada vez más visitas. Nos gustaría contar con más fondo económico para poder ampliar proyectos”, dicen esperanzados los voluntarios.

Es un proyecto en el que colaboran y participan personas de toda raza, sexo, inquietudes religiosas y agnósticos, familias enteras con sus hijos. Abierto a todos los que quieran participar activamente saliendo a las calles y pasivamente con aportaciones económicas o solución de las necesidades materiales que vayan surgiendo. Saliendo de la Familia de Schoenstatt para regalar también así el carisma a la iglesia y al mundo entero.

 

Contacto: [email protected]
Blog: http://proyencuentro.blogspot.com.es/