Compromiso Social
"No me puedo imaginar que pueda haber una meta que sea mayor o más grandiosa que la que originó nuestra existencia y que continuamente tratamos de realizar: salvación del orden social amenazado." (J.K. 1967)
La Cultura de la Alianza se hace realidad de manera especial en el compromiso social con los más pobres y necesitados. En muchos países donde la pobreza es una realidad aplastante, la Familia de Schoenstatt ha asumido la responsabilidad por una verdadera renovación moral del mundo.
El compromiso social de Schoenstatt y la dimensión social de la Alianza de Amor, de gran relevancia para los schoenstattianos, sobre todo en Sudamérica. Se ha hecho realidad en un sinnúmero de fundaciones y obras sociales y en un alto compromiso de muchos miembros del Movimiento con los más necesitados.
Por medio de fundaciones, comedores, escuelas y proyectos, se satisfacen necesidades básicas de cientos de niños, jóvenes y adultos, quienes luego pueden recuperar su dignidad y sentir que son valiosos, ante Dios y ante sus hermanos.
Vivir según el Evangelio
La Cultura de la Alianza ha llegado a despertar en muchas personas la preocupación por los más débiles. El vivirla no significa otra cosa sino hacer vida las palabras del Evangelio: "Lo que hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis." (Mt. 25, 45)
De esta manera, se trata de estar a la altura de las palabras del P. Kentenich: "Si queremos llegar a ser hombres del más allá en el sentido del tiempo actual, es decir, hombres sobrenaturales, anclados en Dios, entonces se trata de ser no sólo apasionados por Dios sino también apasionados por el hombre. Se trata por tanto no sólo de procurar que los hombres se sientan en casa en el cielo, es decir, en el mundo del más allá, sino también de impulsarlos a forjar una nueva creación, un nuevo orden social; a gestar un nuevo orden social que solucione los grandes problemas económicos y políticos que afectan a los desheredados de todos los países." (J.K. 1967)
