Bendición para padres y madres – Alemania

La primera bendición que concede la iglesia a un pequeño ser humano es la bendición que se realiza cuando el bebe aun se encuentra en el vientre materno. Otorgar la bendición a las madres y a través de ellas a sus hijos es como darles la bienvenida con los brazos abiertos, esto es lo que las mujeres y madres del Movimiento de Schoenstatt quieren transmitir con la iniciativa “Bendición para Padres y Madres”, que desde hace varios años se practica en cada vez más diócesis y parroquias.

El tiempo emocional y sensible del embarazo, la bendición que se nos regala simple y sin condiciones, la experiencia inmaterial de afecto audible y palpable: se están convirtiendo en una experiencia religiosa con carácter especial y esto no es algo solo superficial.

Nace una idea

Te esperamos, hijito...

Esta iniciativa nació de preguntas como: ¿qué se puede hacer para crear una atmósfera positiva para la vida que está por llegar? ¿Cómo podemos apoyar y mostrar nuestra admiración y aprecio a las madres que esperan un niño y a sus familias?

La puesta en marcha de esta idea va creando un clima positivo y variado en el que la bendición para padres y madres no es solo un momento piadoso y se hace más creíble y atractiva. En este sentido trabajan mujeres de la Rama de Madres y  muchas veces también parejas del Movimiento según los siguientes propuestas:

  • donde se ofrezca la oportunidad, tomar partido “por la vida”  y así protegerla,

  • entrar en contacto con mujeres y/o parejas que esperan un hijo,

  • acompañar a mujeres embarazadas a través de charlas o de manera más práctica apoyarlas en los preparativos para la llegada del bebé

  • rezar juntos los primeros nueve días de cada mes por la vida en gestación.

Mutter-/Elternsegen im Paulus-Dom, Münster

Bendición para Padres y Madres en concreto

Todo comienza con una invitación que se realiza a mujeres embarazadas – con pareja o también solas – a participar de una ceremonia de bendición. Dicha ceremonia se lleva a cabo como una liturgia dentro de una misa familiar o una bendición para niños en diferentes parroquias, santuarios y cada vez en más iglesias de la diócesis, en el aöo 2010 en 139 lugares en Alemania. El año 2008 en la ciudad de Osnabrück,  la Bendición para Padres y Madres era parte del programa de actividades del Katholikentag (reunión trienal de los católicos de Alemania).

Las oraciones, lecturas y canciones de la comunidad hablan del tesoro que representa cada persona y cada vida humana. Madres y padres rezan por el hijo que aún no ha nacido, después el sacerdote los invita a recibir de manera personal la bendición. Como recuerdo muchas veces se regalan pequeños zapatitos tejidos a mano o un librito de oraciones.

La bendición personal

El acto central se concentra en la bendición personal. El obispo o sacerdote coloca sus manos sobre los hombros de cada uno de los padres y madres que se acercan y los bendice. A cada uno de una manera muy personal. ¿Cuántos de los presentes tuvo alguna vez la oportunidad de conversar con un obispo? ¿Quién tuvo la suerte de sentir a Dios tan de cerca – un Dios que no pide certificados de buena conducta sino que simplemente está ahí para bendecir?

La bendición se asocia con gestos (por ejemplo: imposición de las manos o el mismo gesto de bendición), que simbolizan la trascendencia e impacto de la caridad de Dios en la persona o cosa bendecida. Bendición significa entonces fuerza que fomenta la vida.  Con el proceso de secularización, la antigua práctica medieval de bendición para curar, purificar, fortalecer y “vivir bien” está siendo paulatinamente sustituida por la técnica. En estos tiempos en los que se ha llegado a los límites de lo técnicamente realizable, a los alcances de lo pagable con dinero y las consecuencias están sobrepasando límites de lo humanitario, llega nuevamente la bendición –  la bendición sobre la tierra ante el amenazante desastre climático, la bendición de los vehículos teniendo en cuenta el aumento del número de accidentes, la bendición sobre el niño por nacer en cara a la frialdad social.

Testimonios – mucho más que solo palabras

  • Mutter-/Elternsegen, Trier

    „Me asombré al ver tantos niños y mujeres embarazadas en la plaza de la catedral. Entonces decidí entrar y es así como llegue a tomar parte de esta celebración. Me sentí muy conmovida cuando recibimos la bendición mi hijo y yo”.

  • “Nadie me preguntó si formo parte de la iglesia o no, era como si alguien estuviera esperando con los brazos abiertos… y yo simplemente corrí hacia ellos”.

  • „Esta vez quise venir sin los niños, sola y con tranquilidad quise revivir la hermosa experiencia que vivimos mi esposo y yo el año pasado. Yo estaba embarazada por tercera vez y nuestra hija llego sana a este mundo. Cada vez que le pongo sus pequeños zapatos, mi corazón se llena de alegría mientras pienso con agradecimiento en esta celebración. Hoy quiero decirles simplemente gracias.”

  • “Después de la bendición un sentimiento de paz se apoderó de mí, entonces fue cuando me alegre de verdad por la llegada de mi hijo.”

  • “Tener un hijo sano, no es algo que se sobreentienda. La bendición de Dios me dio confianza.”

  • “Mi marido siempre me alienta recordándome la ceremonia de bendición: ¡Ya verás que todo saldrá bien, nosotros hemos recibido la bendición!”

  • “En el quinto mes de embarazo, perdimos a nuestro hijo. Esto fue y sigue siendo muy difícil para nosotros. Pero me alegro de que mi hijo y yo por lo menos recibimos juntos esta bendición.”

  • “Esta bendición me dio mucho valor y mucha fuerza para el acontecimiento venidero. Se siente bien saber que hay personas que rezan por uno.”

Iniciativas similares existen en varios países sudamericanos en torno al Dia del Niño por nacer. Esperamos poder presentarlas pronto.

Traducción: Gilka Aranibar, Hannover, Alemania

Material e información (en alemán)

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