Carpas virtuales de la Cultura de la Alianza

La  cultura de alianza es la respuesta de Schoenstatt a la pregunta por parte de la iglesia y de la sociedad: Schoenstatt, ¿que haces?.

La alianza de amor ha motivado el nacimiento de muchas actividades apostólicas, sociales, pedagógicas, misioneras y pastorales a lo largo y ancho del mundo. Se trata siempre de plasmar, fundada en la Alianza de Amor, una cultura de alianza en todos los ámbitos de la vida.

Cultura de Alianza

El Documento de Trabajo para el 2014 explica el significado de la Cultura de Alianza de la siguiente manera: “Es nuestra forma original de expresar nuestro estilo de vida y de trabajo: nuestra vinculación a Dios, a las personas, a la naturaleza y a la cultura, a la Iglesia y al mundo, siempre basado en la Alianza de Amor.”

Con la cultura de alianza, manifestada y concretizada en proyectos apostólicos al servicio de los demás, Schoenstatt “muestra con hechos” que realmente ama a la iglesia, a las familias, a la juventud, a los pobres y marginalizados, a la sociedad y el mundo empresarial, político, pedagógico, al mundo de desarrollo e investigación y a todo y todos que tiene que ver con hombres en su búsqueda por vivir en alianza con su mismo, con Dios, con los demás, con la naturaleza y el trabajo.  Es el aporte concreto de Schoenstatt para la gestión de un nuevo orden social, realización de su llamado a construir, desde la alianza y a través de hombres nuevos – hombres en alianza – un mundo nuevo.

La cultura de la alianza es, más allá, un  ofrecimiento desde Schoenstatt a la Iglesia y a la sociedad. Tal como la pobreza  no era solo para los franciscanos ni el discernimiento de espíritus solo para los jesuitas, la paz solo para Sant`Egidio  o la unidad solo para los  Focolare, la cultura de alianza no es solo para los schoenstattianos.

Así las “carpas” del jubileo tienen algo de diálogo interno y externo sobre los signos de los tiempos, sobre los desafíos del hombre de nuestra época, siendo un diálogo desde los “hechos”. Muestran la vida real y no solo desde la especulación teórica, lo que le da más fuerza y poder de convicción.

Cada proyecto un aporte a la cultura de alianza

Muchas de las iniciativas  han sido iniciadas por personas o grupos de alguna rama del Movimiento, o han sido fruto del llamado o inspiración de la Mater o del Santuario a personas que han emprendido, dejándose guiar por ellas, un trabajo social sistemático y continuo en favor de quienes más lo necesitan.

Todos estos proyectos, iniciativas o instituciones trabajan día a día por encarnar el espíritu y la pedagogía de Schoenstatt, aplicando en su trabajo diario los principios pedagógicos del Padre Kentenich y todos los medios técnicos y humanos en pro de la dignidad del hombre.

Por lo tanto, cada proyecto es en sí “misionero” y evangelizador, y tiene como objetivo la misión de entregar el mensaje del amor cristiano, de la justicia social y llevar a Dios a aquellos que sufren carencias de todo tipo.

Existe un gran número y variedad de proyectos sociales, pastorales, pedagógicos y misioneros que han nacido de la Alianza de Amor, como reflejo no sólo de la gran variedad de necesidades del hombre de hoy, sino también de su origen en el “encuentro” de vocaciones personales y situaciones concretas que urgen traducirse en hechos.

Como todo Schoenstatt, sus acciones, proyectos e iniciativas, sean grandes o pequeñas, no han surgido de la teoría sino de la vida, de la fe práctica en la divina providencia, “con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el corazón de Dios” P. Kentenich.

“En el ‘Nada sin Nosotros’ traemos nuestros regalos de Alianza, en gratitud por todos ‘los frutos que Schoenstatt ha generado en estos primeros 100 años en las distintas realidades en las cuales está presente’ (Mensaje 2014). También hacemos esto como un signo de nuestra voluntad por dejar nuestra huella, nuestra “Alianza 2014″, en un nuevo siglo de Schoenstatt. Nuestro regalo de Alianza es nuestro compromiso hacia una cultura de Alianza expresada en todos los proyectos apostólicos y misioneros dentro de las áreas estratégigas del apostolado.” (Documento de Trabajo para el 2014)

Áreas estratégicas de la acción apostólica

Las iniciativas abarcan diferentes ámbitos de la vida y se encuentran agrupadas básicamente en 5 aspectos, definidos en la Conferencia 2014 (febrero 2009) como “las cinco áreas estratégicas para priorizar y mejorar nuestra acción apostólica en este momento de la historia”.

El hecho de que las propias iniciativas abarquen otras áreas demuestra que han sido el fruto de un enfoque orgánico.

Las áreas son:

Carpas virtuales de la cultura de alianza

El equipo de schoenstatt.org quiere mostrar la alegría de la Alianza de Amor vivida con la creación de “carpas virtuales de la cultura de alianza” en las que se puede conocer y descubrir muchas de las iniciativas en las cuales se aplica la espiritualidad y la pedagogía del P. Kentenich y a través de las cuales la Cultura de Alianza va tocando vidas y haciéndose concreta en el día a día.

De hecho la respuesta más importante: María

En la Campaña de la Virgen Peregrina se experimenta y aplica de manera vital lo que es esencial en toda la acción social, apostólica y misionera de Schoenstattt: María es finalmente la respuesta a todas las necesidades del hombre. Se trata de llevarla a todas las realidades de la vida de hoy, para que ella actúe y construya una cultura de la Alianza. “El núcleo de la Campaña es llevar a María, como imagen de gracias, ella debe estar al frente. Se trata de llevarla “a todo lugar donde nos sea posible y Ella ha de actuar… en sí esto es lo que siempre hemos querido y acentuado” (Padre Kentenich, 11.04.68).

“Por la João Pozzobon, la Madre y Reina tres veces Admirable quiere salir desde el Santuario como la “Gran Misionera”, como “aquella que obrará milagros”, para llevar a incontables hombres y mujeres a la Alianza de Amor y por ella a Cristo y a la plenitud del Evangelio” (Documento de Consenso Santa María 1989, II,1.3).

La Campaña, como “rostro misionero” de Schoenstatt, llega a todas las áreas estratégicas del apostolado, y quiere alcanzar a todos los hombres y mujeres, especialmente a las familias, para hacer de sus hogares Santuarios, donde María pueda educar y evangelizar. Don João Pozzobon se dirigió con preferencia a los niños, a los más pobres, y quería que la Campaña sirviera “para la salvación de las familias” (Testamento); he aquí un acento pastoral estratégico.

La Campaña quiere ser un instrumento de María en su misión evangelizadora para que Ella – la gran pedagoga de la fe – eduque nuestros pueblos y los conduzca por Cristo en la fuerza del Espíritu Santo al Padre (Documento de Consenso Santa María 1989, II, 2,f).

Desde el Santuario a los pobres: el compromiso social de la Campaña tiene su origen en el mismo Joao Pozzobon, la compromete y marca su actuar.

De hecho el apostolado más importante: La oración

Desde un principio fue siempre importante que hubiera personas que respalden los proyectos apostólicos a través de su oración. Schoenstatt es ya desde la navidad de 1929 ininterrumpidamente, 24 horas al día, un lugar de adoración perpetua. Al interior del Instituto de las Hermanas de María existe la comunidad de las Hermanas de la Adoración, las cuales provienen de muchos países del mundo y que para este importante servicio son relevadas de sus otras responsabilidades.

El Santuario Original es desde 1989 de nuevo un lugar donde las Hermanas de María oran frente al Santísimo por las intenciones y necesidades del mundo. Son Hermanas provenientes de varios países que van al Schoenstatt original por lapsos de tres años, viven de manera contemplativa y su misión principal es la tarea de apoyar por medio de la oración al Movimiento de Schoenstatt y sus iniciativas, implorando bendiciones por todo y para todos, formando así el fundamento de lo que crece en y por Schoenstatt. Ellas oran por aquellos que necesitan el apoyo de Dios desde el lugar de origen del Movimiento, de manera tal que todos los frutos nacen de la acción y oración común.

Cualquiera persona puede colaborar con su oración y acompañar a las Hermanas en esta tarea. Al mismo tiempo han formado un círculo de oración entre los laicos, que a larga distancia se apoya mutuamente, se enriquece y da ánimo a cada uno para llevar adelante su vida espiritual.

Al igual que estas Hermanas hay diferentes círculos compuestos por los Padres de Schoenstatt o comunidades schoenstattianas que practican de diferente forma la adoración eucarística. También ellos realizan grandes esfuerzos por la realización de las cuantiosas iniciativas schoenstattianas e imploran la bendición para todos aquellos que les hagan llegar sus peticiones.