Publicado el 17. Julio 2017 In Santuario Original

Los veinte: una pequeña Latinoamérica a la sombra del Santuario Original

SANTUARIO ORIGINAL, Santiago Goyeneche •

Somos una pequeña Latinoamérica viviendo en Europa, respirando el origen de Schoenstatt, su presente, todos sus regalos, intentado aportar en un mejor porvenir para el Movimiento, la Iglesia y el mundo. Veinte miembros de la Juventud Masculina de Schoenstatt de Latinoamérica viviremos cinco semanas en “Haus Regina”, la casa del Instituto Nuestra Señora de Schoenstatt. Trabajaremos en Bundesheim (Casa de la Alianza) realizando distintas actividades y labores en torno al Santuario Original y su pastoral. Los veinte jóvenes estudiaremos al P. Kentenich, lo que creo, lo que intento, los triunfos y fracasos, y visitaremos los lugares históricos de Schoenstatt en Alemania. Esperamos seguir formándonos, debatiendo, dudando y construyendo desde la diferencia y la igualdad que nos une. Queremos ser la Escuela de Jefes Internacional de la Juventud Masculina.

Nos vamos haciendo familia

Esperando la llegada de todos, entre los días 9 y 11 julio, comenzamos el trabajo en Bundesheim, preparamos el espacio, limpiamos y acondicionamos un poco todo el lugar.

Y poco a poco, nos vamos haciendo familia. Festejamos el cumpleaños de uno de nuestros hermanos, hablamos sobre nuestro Schoenstatt en cada una de sus particularidades.

Durante nuestros tres primeros días, un efecto colateral resulta ser el movimiento, el griterío, las canciones, los chistes, actuaciones y el baile alrededor del Santuario Original. Esperamos contribuir, por lo menos con un poco a la vida, que desde esa fuente brota y vuelve, para y desde el mundo, las personas y Dios.

Visitas

Visitamos tres grandes institutos. Los Padres de Schoenstatt, en monte Sion, con su vista casi mágica del valle y su casa laberíntica. Las Hermanas de María, en monte Schoenstatt, siempre atentas y siempre pequeñas y magnánimas. Y también a las Señoras de Schoenstatt, su capilla y personas llenas de un cielo abierto.

Vimos el Dilexit Ecclesiam tallado en la piedra. Trajimos a Kentenich por un rato. Nos presentamos. Gritamos tanto como pudimos y nos sentamos ya varias veces en la mesa del Rey Arturo. Y así aparecen las grandes charlas, sobre las ramas, los países, el feminismo, el actuar de político, la militancia, los gustos personales, las bromas, los abrazos, las peleas, cada una de nuestras familias se hace presente, cada historia cobra para el resto, y lentamente se mezcla con la historia de nuestro Schoenstatt y el con nosotros.

 

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2 Responses

  1. Comparto la alegría de Carlos Barbagallo por este encuentro latinoamericano. Pero, como mujer, tengo mucha curiosidad por saber qué dijeron sobre el feminismo…
    Nora Pflüger Totti, La Plata Argentina

  2. Una alegría que se pueda realizar este encuentro Latinoamericano. El sueño de nuestros padres de la Patria (San Martín, Bolívar, O´higgins) de ver una sola nación, unida en torno a Jesús y a María se va haciendo realidad en cada uno de uds. Seguramente van a tener la responsabilidad de transmitir la experiencia vivida en sus comunidades.
    Un fuerte abrazo
    Carlos Barbagallo Jm La Plata
    Miembro de la escuela de jefes Latinoamericana 1984 Londrina, 1985 Bellavista

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