Publicado el 24. Abril 2015 In Segundo siglo de la Alianza, Temas - Opiniones

Tres preguntas… sobre el Schoenstatt del segundo siglo de la Alianza de Amor (3)

Hoy contesta: Hildegard Beckmann, de Düsseldorf, del Instituto Nuestra Señora de Schoenstatt, de 68 años. Corresponsable, es decir, responsable de la Familia de Schoenstatt en Colonia y en Düsseldorf, activa en diversos gremios de asistencia espiritual, comprometida con el acompañamiento de personas y diversos compromisos sociales •

A medio año de peregrinar por el segundo siglo de la Alianza de Amor… ¿Cómo sueña este Schoenstatt en su ser, en su estar en la iglesia y en el mundo, y en su quehacer?

  • Que estemos más presentes en las comunidades parroquiales, de asistencia espiritual, en las diócesis, en la sociedad y en lo social como un Movimiento espiritual, y no sólo seamos considerados sino necesitados.
  • Que volvamos a introducir fuertemente lo mariano en la Iglesia. Y que anunciemos con nuestro ser y nuestro actuar al Dios de la vida, el Dios del amor paternal misericordioso, que lleva la vida en sus manos y nos conduce y nos ama apasionadamente.
  • Que las comunidades de Schoenstatt locales planifiquen proyectos juntos y los desarrollen sobre la base de una colaboración familiar.
  • Que los schoenstattianos estén disponibles para las personas donde sea necesario. Por ejemplo, en este momento para los refugiados, buscando juntos soluciones.
  • Que los schoenstattianos se visiten reciprocamente y refuercen la colaboración.

Para llegar a cumplir este sueño, ¿qué tenemos que evitar o dejar?

  •  Empeñarse en caminos bloqueados y rechazar por principio lo nuevo.
  • La falta de transparencia en los niveles de conducción.
  • Dejar improductivas las capacidades individuales.
  • Aferrarse a los bienes inmuebles que ya no podemos financiar, para que la búsqueda de fuentes de financiación no mate la vida verdadera.

Para llegar a cumplir este sueño, ¿qué pasos concretos debemos dar?

  • Ver la Alianza de Amor como la fuerza de la vida y vivir gracias a ella con gran confianza, como también visitar más el santuario como fuente de energía.
  • Aspirar seriamente a la santidad, para renovar la Iglesia.
  • Utilizar creativamente las casas.
  • Reavivar la vida de los Centros de Schoenstatt e integrar, en lo posible, a muchas personas, según sus capacidades.
Original: alemán. Traducción: Maria Paz Leiva, Madrid, España

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