Publicado el 13. Abril 2017 In Juntos por Europa

Juntos por Europa…con la cultura de la Alianza

ITALIA /ROMA, Gian Francesco Romano •

Entre éxitos consolidados y nuevos desafíos, Europa ha festejado el 25 de marzo de 2017 los sesenta años de compromiso concreto para lograr un continente unido, pacífico y armónico, también en la diversidad de sus miembros. Para celebrar este hito  y, sobre todo, para confiar a Dios el futuro del continente, hoy menos nítido que en el pasado, los miembros de numerosos Movimientos cristianos se han reencontrado en Roma en la tarde del aniversario y han realizado una vigilia internacional de oración ecuménica. También Schoenstatt ha participado en la cita, y lo ha hecho como protagonista: no sólo por los roles que asumió  en el evento, sino principalmente, por su carisma, que con su cultura de Alianza, puede dar verdaderamente mucho al sueño europeo iniciado a mediados del siglo pasado.

El pasado y el presente

Roma, 25 de marzo 1957: se firmaron los primeros tratados de cooperación entre seis países europeos, germen de la futura Unión Europea. El proyecto de una Europa unida, en un mundo todavía dividido en bloques tuvo entre  sus pioneros tres grandes estadistas de profunda fe cristiana: el francés Schumann, el alemán Adenauer y el italiano De Gasperi. Sesenta años después se siente que a la Unión Europea le falta un poco de “alma”, que la unificación comercial y económica necesita estar basada en un sostén  ”espiritual”, para que aquel sueño no quede en un proyecto limitado a aduanas y cancillerías.

Justamente a esto apunta al proyecto ”juntos por Europa”, una red ecuménica con cerca de 300 comunidades y movimientos cristianos, de diversas confesiones cristianas y experiencias, presentes en treinta países, de los Urales al Atlántico; del Mar del Norte al Mediterráneo, Con un pie en cada milenio,  Juntos por Europa” quiere llevar la contribución de las diferentes espiritualidades de los múltiples carismas y caminos, para lograr  una Europa unida multicultural, con una fuerte cohesión social, animada por la fraternidad, mensajera de paz, consciente de las propias responsabilidades en el mundo y siempre atenta a la persona humana y a su dignidad.

La vigilia de oración. Unidad en torno a Jesús.

Entre elevadísimas medidas de seguridad, en la Basílica de los Santos Doce Apóstoles, a pocos metros del lugar donde al día siguiente se reunirían los líderes europeos, se reencontraban como en un cenáculo fieles católicos, ortodoxos de varias iglesias reformadas. .El cardenal Kurt Koch, Presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, presidió la liturgia acompañado de otros prelados y pastores de diferentes ritos y credos.

Se inició con el canto como toda celebración digna, y después la intervención de Andrea Riccardi, fundador de Sant`Egidio, junto al Movimiento de los Focolares una de las más activas en el seno de Juntos por Europa, surgió la oración de la asamblea: de agradecimiento por los 60 años de paz, la caída de los muros, la prosperidad y de perdón por los muchas huídas de  la responsabilidad,  indiferencia y  egoísmos, que todavía hoy marcan las elecciones políticas y vidas humanas, como en el caso de acogida a los refugiados.

La lectura de la Sagrada Escritura se refiere a la paz y al progreso, providencialmente conquistados (“…y vendrán muchedumbres de pueblos, diciendo: Venid y subamos al monte de Yahvé, a la casa del Dios de Jacob, y El nos enseñará sus caminos, e iremos por sus sendas, porque de Sión ha salido la Ley, y de Jerusalén la Palabra de Yahvé.  El juzgará a las gentes, y dictará sus amonestaciones a numerosos pueblos, que de sus espadas harán rejas de arado, y de sus lanzas, hoces” Is. 2 3-5). Sobre la base de tres grandes personalidades cristianas, resuenan personalidades cristianas resuenan estímulos para el futuro: ”sueño un nuevo humanismo Europeo…una Europa joven, capaz de ser todavía madre” (Papa Francisco), ”¿cómo podemos nosotros cristianos transformar nuestro continente recurriendo a la fuerza espiritual? En la unidad (Heinrich Bedford-Strohm, Presidente de la Iglesia Evangélica en Alemania); ” la Paz no es el fin de la historia: es el inicio de una historia ligada al futuro” (Bartolomeo I, Patriarca de Costantinopla)

Una mujer – una mamá siria refugiada en Italia-  conmovió a los presentes y recordó qué  importante es  no subestimar el don de la paz, mientras el moderador general de Juntos por Europa,  Gerhard Pross, replanteó la invitación a dar un  SI  convencido de todos los cristianos a Europa.

Se llegó así al momento cumbre de la  liturgia, la proclamación del Evangelio (Mt 5,13-16) que recuerda la misión de los cristianos, también en el viejo continente: Ser sal de la tierra y luz del mundo. Un compromiso, recuerda el secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, Monseñor Nunzio Galantino, de  realizar en la propuesta y en el testimonio creíble y atrayente, porque la fe se difunde por atracción no por proselitismo, una luz que enceguece, o  un plato muy salado, que generan rechazo.

El rol de Schoenstatt

En los actos conclusivos  de la vigilia vimos  en primer plano al Padre Henirich Walter, miembro del Comité de Orientación de Juntos por Europa. Él hace la introducción a los momentos finales del Padre Nuestro y del intercambio de la paz,  antes de la bendición final. La vigilia se cerró,  por tanto  tal como fue iniciada,  con Schoenstatt  haciendo los honores como dueño de casa.  Los  actos introductorios en efecto habían sido confiados a Pamela Fabiano, responsable de la Juventud Femenina del Movimiento , quien, con la Hna. María Julia de Almeida de las Hermanas de María,  también ha colaborado en la organización del evento.

Además de estos aportes, en la noche emerge claramente la vocación de Schoenstatt por Europa, el aporte específico que el Movimiento puede dar: nacido en el corazón de Europa, en el alba de un siglo que ha visto a Europa disolverse para después reencontrarse, Schoenstatt en su ADN tiene la vocación de construir vínculos, y prolongarse en los otros previendo los diferentes  niveles  de adhesión y participación, para realizar casos comunes, como todos los Santuarios iguales en todas partes del mundo, en el respeto de las diferencias.

La Cultura de Alianza, propia de Schoenstatt, aparece como la levadura necesaria para la Europa de hoy. El desafío apenas comienza.

Original: Italiano, 02.04. 2017.  Traducción Rosita Ciola, Buenos Aires, Argentina/cr

 

Roma 2017

Comunicato Stampa N°3 Veglia Ecumenica IpE 24.3.2017 Roma

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