Publicado el 16. agosto 2017 In Dilexit ecclesiam

Evangelio para los pobres: Ordenación episcopal de Mons. Reinaldo Nann

PERÚ, Manuel Huapaya •

“Gracias, Reinaldo, por tu corazón misionero, por amar al Perú”.

Con estas palabras Monseñor Salvador Piñeiro (Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana) concluía su homilía el martes 15 de agosto, en la Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, donde el Señor quiso regalarnos la alegría de la Consagración Episcopal de un hijo suyo. A las 10 de la mañana, en la Catedral de Trujillo (norte del Perú), Basílica de Santa María, fue consagrado Obispo Monseñor Reinaldo Nann, sacerdote diocesano oriundo de la Arquidiócesis de Friburgo – Alemania, quien lleva más de 20 años trabajando en Perú y que, a su vez, es miembro del Instituto de Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt.

La opción por los pobres

Fue una ceremonia muy concurrida, presidida por casi 20 Obispos, entre ellos el Obispo Auxiliar de la Diócesis de Friburgo, Mons. Michael Gerber y el recientemente designado Nuncio apostólico en el Perú, Mons. Nicola Girazolli. Concelebrada con cerca de 50 sacerdotes amigos provenientes de varios lugares del país y de otras partes del mundo, así como un buen grupo de seminaristas.

Mons. Piñeiro nos decía en la homilía: “Hay que acompañar a la Iglesia que camina desorientada… Jesús es el maestro que responde a todas las dudas que hay en el interior de nuestro corazón y por ello, el Obispo es el hermano, el Padre, el amigo, que busca a sus hermanos para mostrarles a Cristo. Está con los pobres y en el caso de Reinaldo, sabemos de su corazón sacerdotal, de su entrega misionera, su amor por el Perú y su opción por los pobres. Creo que José Kentenich aprendió de Pallotti esta frase: ‘Hay que ir donde los otros no quieren ir’ y eso has hecho tú. Tenemos que agradecer a Schoenstatt, a la Mater, Madre, Educadora y Reina que siempre te va a acompañar. Hoy es un Pentecostés, que nos anima y nos compromete”.

Una ceremonia cargada de gestos y símbolos, con un cuadro de la Mater ingresando en el momento del ofertorio y en un ambiente de mucho gozo y júbilo, pero también de gran recogimiento, de saber que el Señor y su Madre siempre nos miran con delicadeza y generosidad.

“Hoy es un día de fiesta para la Familia de Schoenstatt Trujillo. Uno de sus hijos predilectos, mi amigo el Padre Reinaldo Nann es ordenado Obispo… Todo gracias a su sencillez, humildad y entrega a los que más necesitan. El es un verdadero Pastor con olor a oveja, como lo requiere nuestro Papa Francisco. Estamos felices”, comenta uno de los schoenstattianos de Trujillo.

Evangelio para los pobres

Antes de concluir la ceremonia tomó la palabra el Nuncio Apostólico Mons. Girazolli y nos dijo que el Papa Francisco envíaba tres besos: el primero a la comunidad de Caravelí, donde Mons. Nann va como su pastor; el segundo beso a la familia natural del P. Reinaldo, por su generosidad y donación; y el tercero a Schoenstatt, su Familia espiritual, por acompañarlo desde muy niño.

Más adelante tomó la palabra Mons. Nann, quien nos dijo: “Gracias a Dios, porque soy consciente de que Él me ha elegido, gracias a la Virgen María, porque siempre me he sentido su hijo. Gracias al Papa Francisco, con él quiero trabajar para que la Iglesia sea más humana y menos mundana; quiero una Iglesia pobre y para los pobres. Por eso, mi lema ‘Evangelio para los Pobres’, ayúdenme y obren por mí. Tomando las palabras del Nuncio: ‘Nunca cambie, Reinaldo’, mi báculo es de madera de la selva, traído desde ese lugar, y lo mismo mi anillo, que está hecho con madera de coco”, refiriéndose a sus símbolos episcopales.

Alianza de Amor en el Santuario de Schoenstatt

La celebración concluyó pasado el mediodía, luego hubo un almuerzo festivo en la Comunidad de Nueva Esperanza, donde el P. Reinaldo fue párroco por algunos años, una población a la salida de Trujillo. Posteriormente por la tarde a las 5 p.m. comenzó la ceremonia de Renovación de Alianza de Amor en el Santuario de Schoenstatt de Trujillo, presidida por Mons. Nann y con la presencia de Mons. Piñeiro y 2 obispos más. Allí pidió y preguntó a la Familia de Schoenstatt, lo mismo que el P. Kentenich le preguntó al P. Alex Menningen: ‘¿Me acompañas?’ y la respuesta fue unánime: “Sí, Padre”. Posteriormente, se acercó al altar del Santuario a ofrecer su escudo episcopal a la Mater. Eran casi las 7 de la noche cuando recibimos la bendición final por manos del recién consagrado Monseñor Reinaldo Nann, Obispo de la Prelatura de Caravelí.

 

aaaa

Primeras palabras del nuevo obispo

Video, fotos: Manuel Huapaya, Joel Quiroz Bocanegra (Facebook), P Wilber Vélez (Facebook)

 Articulo en ACIprensa

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

4 Responses

  1. Fue excelente estar ese día junto a Monseñor Reinaldo Nann y a los schoenstattianos que tuvimos la suerte de presenciar tan emocionante acto. Necesitamos de sacerdotes santos para un Schoenstatt en salida.

  2. Pocas veces se asiste a la Consagración de un Obispo, pero esta tuvo una connotación especial, estuvo rodeada de un clima familiar, una iglesia que se sentía alegre, feliz de celebrar a uno de sus hijos. Pero también ver al hijo, a Mons. Reinaldo Feliz en medio de su pueblo. Tuvo gestos muy hermosos, muy marianos, acercarse varias veces a saludar y agradecer a su madre durante la ceremonia.
    Hubo gestos de profunda sencillez, Mons. Salvador Piñeiro (presidente de la Conferencia Episcopal Peruana), pedirle en un momento a Mons. Reinaldo que lo bendijera y ponerse de rodillas frente a él.
    Al terminar el día los que habíamos asistido sentíamos que Dios nos había regalado un momento de gracia, un signo vivo de su presencia. Nos vamos con el corazón lleno y con el compromiso en los labios pues en el Santuario le dijimos: Si Padre vamos contigo…

  3. Desde Esquipulas..Guatemala nos unimos a la alegria de su ordenacion episcopal y deseamos que sea un obispo pobre para los pobres….desde la alianza..desde Maria servir con alegria…pienso que el testimonio de mons. Es una llamada al shoenstatt del nuevo siglo a llevar la mater a los lugares y situaciones de pobreza..sentarnos con el pobre y caminar con ellos…siendo signos de maria..como ella que se hizo solidaria con su prima Isabel….en buena hora mons..felicidades

  4. He vuelto sentir la emoción de ver la ordenación del Monseñor Reinaldo Nann que para todos nosotros ha sido un privilegio haber podido estar allí con él

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *