Publicado el 14. mayo 2017 In Alianza solidaria con Francisco

Debemos rezar por África – Lo necesita con desesperación

Sudáfrica, Sarah-Leah Pimentel •

“Por los cristianos de África, para que den un testimonio profético de reconciliación, de justicia y paz, imitando a Jesús Misericordioso”, es la petición de oración universal del Papa Francisco para el mes de mayo de 2017. En el video mensual difundido por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración), él dice:

“Cuando miramos a África vemos mucho más que sus grandes riquezas naturales.

Vemos su alegría de vivir y, sobre todo, un motivo de esperanza en su rico patrimonio intelectual, cultural y religioso.

Pero no podemos dejar de ver las guerras fratricidas, que causan tantas víctimas inocentes entre las poblaciones y destruyen esas riquezas naturales y culturales.

Unámonos a nuestros hermanos de ese gran continente y pidamos juntos por los cristianos de África, para que den un testimonio profético de reconciliación, de justicia y paz, imitando a Jesús Misericordioso”.

Sarah-Leah Pimentel del equipo de schoenstatt.org escribió un artículo en la Revista Católica “Southern Cross”. Consultado el editor sobre la posibilidad de reproducirlo en schoenstatt.org, éste dio su autorización… ¡y aquí lo tenemos!

Los discípulos estaban llenos de curiosidad acerca de lo que hizo Jesús cuando se fue solo a la montaña o cuando impulsó una barca mar adentro en el Lago de Galilea. Después de explicarles que oraba a su Padre en el cielo, ellos le pidieron: “Señor, enséñanos a orar”.

A veces, cuando nos acercamos a Dios en oración, sentimos que no sabemos bien cómo debemos orar, e incluso por qué y quién debemos orar.

Al comenzar nuestra peregrinación de oración hacia la celebración del centenario de Fátima, nos unimos a nuestra Santísima Madre y al Santo Padre para orar por las necesidades del mundo. Este mes, oramos por nuestro querido continente asediado por tantos conflictos que son rápidamente olvidados por los medios.

En enero, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) anunció a la Unión Africana que 17 millones de personas en el Cuerno de África sufren una severa escasez de alimentos. Una prolongada sequía, que no da señales de terminar, está afectando a la población de Djibouti, Eritrea, Etiopia, Kenia, Somalia, Sudán del Sur, Sudán y Uganda.

La FAO advirtió que, a menos que los gobiernos y el Cuerno de África se unan para formular una respuesta inmediata, la crisis humanitaria puede ser catastrófica.

Además de la amenaza del hambre, muchos países del Cuerno de África están envueltos en violentos conflictos políticos que han dejado miles de muertos, muchos más desplazados y víctimas de violaciones de los derechos humanos.

La minoría Trigriña, en Etiopía, mantiene un férreo control del poder. En sus celosos esfuerzos por expandir la economía y atraer la inversión extranjera, el gobierno ha expropiado tierras del grupo étnico Oromo y las ha entregado a grandes corporaciones sin ninguna compensación.

Molestos por esto, los grupos étnicos más grandes de Etiopía, los Oromos y Amharas, organizaron una serie de protestas masivas en 2016. El gobierno reaccionó encarcelando a miles de personas y prohibiendo la información de los medios Oromo y Amhara.

Hay información de que en el último año, las autoridades han asesinado a cientos de personas, pero la inaccesibilidad de estas regiones aisladas hace difícil estimar el número de muertes.

Incluso el corredor olímpico etíope Feyisa Lilesa, quien hizo un gesto anti-gobierno en su carrera en los Juegos Olímpicos de Río en 2016, no puede regresar a su patria y su familia ha sido amenazada.

re during his race at the 2016 Rio Olympics, is unable to return home and his family has been threatened.

 

Justo al otro lado de  la frontera, en  Eritrea, encontramos uno de los regímenes más opresivos de África. No existe la libertad de expresión; diecisiete periodistas han sido arrestados desde 2015 –el número mayor en el África Subsahariana. Los medios privados no existen y sólo el 1 % de sus cinco millones de habitantes tiene acceso a internet y un 7 % tiene celulares, aunque estos servicios son frecuentemente suspendidos por las autoridades.

Sudán del Sur era el niño dorado de África, como la nación más joven del continente en 2011. Dos años más tarde, el país estaba sumergido en una guerra civil por una lucha de poder entre el Presidente SalvaKiir y su entonces vice-presidente Riek Machar.

Las masacres, violaciones y matanzas étnicas entre las dos partes han continuado en un conflicto a gran escala que se reinició en 2016.

Machar huyó del país y se oculta en Sudáfrica. No hay signos de que termine un conflicto que ha visto a 760.000 personas huyendo hacia Uganda, Sudán o desplazándose hacia el interior.

Más de 1,1 millones de personas han huido de sus hogares desde 2013.

Al lado, Sudán no está mucho mejor. Recordaremos que hay una orden internacional de detención por crímenes de lesa humanidad para su presidente, Omar al-Bashir,

Sudán, en realidad, ha estado en guerra durante los últimos 25 años. El gobierno reacciona violentamente contra grupos de oposición y ha sido acusado de usar armas químicas contra su propia población. En la región de Darfur región, la oposición se alzó en armas contra el gobierno, pero es el pueblo el que ha sufrido. Organizaciones humanitarias estiman que han sido asesinadas por lo menos 300.000 personas en Darfur desde 2008, y actualmente 2,5 millones de desplazados  en Sudán.

Por último, vamos a Somalia. Aquí hay algunas noticias positivas. Somalia está terminando un largo proceso electoral para elegir un nuevo gobierno. Se trata de un complicado proceso envuelto en sobornos e influencias donde cada clan selecciona su candidato. No existe el voto popular en Somalia.

Pero dado que Somalia no ha tenido gobierno de ninguna clase entre 1991 y 2004, es largo el camino recorrido.

El mayor problema de Somalia actualmente, es al-Shabaab, un grupo extremista que amenaza ciudades y pueblos a través del país. El gobierno se ha unido con las comunidades regionales e internacionales para luchar contra al-Shabaab, pero con éxito relativo. Todos los días leemos sobre nuevos ataques a aldeas rurales, ataques suicidas en la capital Mogadiscio, incursiones en campamentos militares en todo el país. Cada día aumenta el número de muertos.

Hay 340.000 refugiados somalíes en la frontera de Kenia en el campo de refugiados de Dadaab. Kenia está cerrando este campo y no se sabe hacia dónde irán los desplazados somalíes.

Nos sentimos impotentes cada vez que leemos acerca de estos conflictos. Sin embargo, las personas atrapadas en estas situaciones desesperadas, necesitan nuestras oraciones por su protección y por la fuerza para enfrentar el día siguiente. Podemos orar por los que protagonizan estos conflictos, para que cambien sus corazones y puedan ver los efectos de sus agendas políticas  en su propio pueblo.

Podemos transformar nuestras oraciones en acción donando a organizaciones como Médicos sin Fronteras, que entran en estas zonas de guerra y proporcionan algún alivio a este sufrimiento humano.

Podemos mostrar compasión a los inmigrantes que viven en nuestro medio.

La mayoría de la gente no elige dejar sus hogares y familias sin motivo. Están aquí porque las condiciones en sus países hacen que sea imposible para ellos dar un futuro a sus hijos o tal vez su magro ingreso alimenta muchas bocas en su país.

Dios te salve María, Reina y Madre de Misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Amén.

 

Originalmente publicado en el único periódico católico de Sudáfrica The Southern Cross el 21 de febrero de 2017.

Original: Inglés, 07.05.2017; Traducción: Carmen M. Rogers, Santiago de Chile/ce

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