Publicado el 25. Febrero 2017 In Proyectos

”Tu encuentras una solución. Aquí dentro“

ALEMANIA/SUIZA, Melanie y Ulrich Grauert •

Una ejecutiva recibe la llamada de una empleada, que se queja amargamente, porque el traspaso de trabajo de un proyecto que le ha hecho su compañera, no se ha realizado según lo acordado. Se siente muy decepcionada, tanto por parte de la compañera, como por parte de la ejecutiva.

La ejecutiva reacciona con un claro: “¡Así, no!” y recuerda a la empleada la propia responsabilidad de recabar información sobre el traspaso de trabajo con la otra empleada previamente. A fin de cuentas, lleva años en el equipo y sabe perfectamente, lo mismo que su compañera, lo que hay que hacer en un traspaso.

“Esta vez no fui tan amable”, dice la jefa. Pasar la responsabilidad hacia arriba, no vale.

La empleada se sorprende primero y se asusta de la categórica afirmación, pero un día después se presenta ante la ejecutiva con una pregunta casual. Tras la experiencia amarga, intenta tomar “contacto amistoso”.

En verdad, esto es “sólo” el relato de una experiencia lograda en las últimas semanas, tal como se hace al inicio de una jornada de IKAF (por sus siglas en alemán: Internationale Kentenich-Akademie für Führungskräfte), siguiendo una sana costumbre. Pero este primer sábado de febrero discurre de manera diferente, pues, de esta observación surgió un intenso intercambio, sobre el tema “responsabilidad de los empleados”, que duró toda la mañana. Hacia el final, surge en la pizarra un mapa mental (mind map), en donde aparecen relacionados acritud y búsqueda de armonía, libertad y comodidad, zona de confort y zona de riesgo, propia responsabilidad y delegación hacia arriba y hacia los costados, autonomía y masificación, así como muchas otras relaciones, sobre las que algunos hubieran querido seguir discutiendo por horas. Otros temas del intercambio vuelven a referirse a esta historia del principio: el sensible entramado de las relaciones en la empresa y la muy diferente y fuerte necesidad de manejar la armonía, ya que algunos empleados no disfrutan de la propia responsabilidad sino que prefieren delegarla en el jefe, en los demás o en donde sea.

Un comienzo cautivador para un encuentro numéricamente pequeño, pero quizá por eso más intenso, en el Centro de Schoenstatt en Memhoelz.

Temas de la cotidianeidad real en la empresa

Así se hace en las jornadas de IKAF. Charla, intercambio, impulso recíproco y exploración conjunta de los principios básicos, así como la búsqueda de la aplicación de la pedagogía kentenijiana, se obtienen por medio de observaciones, inquietudes y preguntas de los participantes. Va desde las capacidades y fortalezas de un director de recursos humanos para una empresa en una situación particular hasta la experiencia con la comunicación laboral en un grupo numerosamente grande de Whatsapp – de 70 participantes – del equipo de schoenstatt.org, y de las reglas del juego para que eso resulte.

  1. No a los reenvíos mudos (o sea, reenvío ciego y mudo de videos, fotos, textos sin explicar el porqué del reenvío en este momento del dialogo y a este grupo)
  2. No a los temas fuera del objetivo del grupo (para no convertirlo en una tertulia)
  3. Como en la comunicación directa: no se interrumpen las conversaciones en curso (o simplemente: primero leer, después hablar)

¡No siempre funciona, pero siempre es mejor!

Atención personal es la suma de fuerzas

También la charla “Atención personal es la suma de fuerzas“, que pronuncia el P. Leonhard Erhard por la tarde, surgió de una inquietud expresada por alguno de los asistentes. Y tras muchas observaciones y referencias a la importancia de la atención personal en la interacción humana, sale: la tarea que tengo como directivo es una atención personal infinita de Dios hacia mí.
Por la noche todos se sitúan frente al Señor en meditación y se preguntan:

  • ¿Qué muestras de atención personal de Dios he recibido últimamente?
  • ¿De dónde saco la fuerza para mis tareas directivas?
  • ¿De qué manera me repongo mejor? ¿Dónde recibo la fuerza?

Y como los directivos también deben conocer a sus empleados, una pregunta más, mirando a un empleado concreto:

  • ¿De dónde saca mi empleado la fuerza? ¿De dónde saca su energía?

Al finalizar la jornada, el camino pasa por la estatua del P. Kentenich hacia el santuario. ¿De dónde tomaba el Padre la fuerza? ¿Y María?

En la etiqueta de una de los chocolates Rittersport, que había sobre las mesas de la sala de trabajo, decía: “Tu encuentras una solución. Aquí dentro”.

 

Quizá Dios Padre misericordioso también diga ahora: Aquí dentro. Dentro de su infinita atención personal.

Original: Alemán. Traducción: Ma. Paz Leiva, Madrid, España/cr

La Academia de Pedagogía Familiar Schönstatt auf´m Berg, Alemania

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