Publicado el 2. Junio 2016 In Proyectos

Diez años de la Pastoral de la Esperanza en este tiempo de la “alegría del amor”

PARAGUAY, por Víctor y Stella Domínguez •

Hoy, 30 de mayo de 2016,  la Pastoral de la Esperanza para divorciados en nueva unión  cumple sus primeros 10 años de vida, años de mucha gracia y bendiciones. La Mater abrió sus brazos para acoger a muchos hermanos que pasaron a lo largo de estos años. Nos acordamos con mucho amor de aquella primera reunión en el Santuario Joven donde, un día como hoy, empezábamos a caminar de la mano de Jesús, que nos regalaba su bendición a través del querido Padre Antonio, quien todavía hoy arde por esta misión.

Felicidades a todos los que, de una u otra forma, apoyaron esta hermosa pastoral. Gracias Dios, por hacernos instrumentos tuyos.

Hoy cumplimos 10 años súper fecundos. De Asunción fue a Santiago de Chile, y justo estos días, en torno al 10° aniversario, se fundó en  Resistencia, Argentina, y próximamente en Tucumán, Argentina. Existe también en España.

En Paraguay la Pastoral de la Esperanza está presente en Encarnación, Ciudad del Este y Ayolas. Hoy empiezan a trabajar en esta misión, visitar y conquistar todas las parroquias de Asunción. La Pastoral de la Esperanza es un modelo probado a lo largo de 10 años, que se  ofrece a la Iglesia en este tiempo post-sinodal, en este tiempo de la alegría en el amor, este tiempo de Amoris Laetitia.

Fundamentos de la Pastoral de la Esperanza

La actitud evangélica y evangelizadora de la Pastoral de la Esperanza es la de Jesús, el Buen Pastor, que va en busca de la oveja perdida, la carga sobre sus hombros cuando la encuentra y la lleva al rebaño lleno de alegría (Lectura del Evangelio: Lucas 15, 1-10).

Creemos que el amor pastoral de la Iglesia hacia los divorciados en nueva unión tiene que hacerse sentir, hacerse visible, no sólo en los anuncios y los discursos, sino en acciones concretas. Es decir, que ellos tienen que “sentir este amor de la Iglesia”. No es suficiente que sepan que la Iglesia los ama. Tienen que sentirlo. Un amor que no se experimenta no es un verdadero amor.

Desde nuestra Obra de Familias, vemos necesaria una pastoral evangelizadora para nuestros hermanos que viven en una situación “irregular” por la ruptura de sus vínculos matrimoniales.

Porque:

La Iglesia no puede permanecer indiferente a estas situaciones dolorosas.

La Iglesia, como Madre y Maestra, tiene como misión conducir a la salvación a todos los bautizados, sin establecer diferencias entre quienes siguen fieles a su compromiso matrimonial y quienes han roto dicho vínculo e, incluso, han establecido una nueva relación.

La Iglesia procura de modo “infalible” poner a disposición de estas parejas “los medios de salvación”.

Los “Divorciados Vueltos a Casar” (D.V.C.) deben saber y experimentar que “Dios los ama” y que la “Iglesia los ama”, y no está alejada de ellos, y sufre por su situación.

Los D.V.C. “siguen siendo miembros suyos, han recibido el bautismo y conservan la fe”.

Objetivos

La Pastoral de la Esperanza tiene como objetivo principal acoger, cobijar y sostener a nuestros hermanos católicos para que  experimenten el infinito amor y la misericordia de Dios.

Apoyar a los D.V.C. a recorrer con confianza y alegría el itinerario de conversión (progresiva por excelencia), de sanación y de crecimiento en la fe y en la vida cristiana, de pareja y de familia, según cada situación en particular.

Acompañarles a vivir unidos a Cristo, sintiéndose parte importante de la Iglesia. Dicho de otra manera, integrarlos en el seno de la Iglesia y rehabilitarlos en el servicio a Dios y al prójimo y que, como bautizados, tienen derechos y obligaciones simultáneas, siendo el servicio el carisma que se destaca en este grupo.

Ayudarles a experimentar el perdón sanador de Dios.

Nuestra Pastoral es inclusiva y no busca una solución sacramental, sino evangelizadora.

El espíritu con que trabajamos

  • La Pastoral de la Esperanza quiere mostrarles, que siguen siendo hijos de Dios como antes de la ruptura y que la actitud de hijos que se saben amados, les abrirá caminos inéditos de crecimiento espiritual.
  • Caridad en la verdad: Como Jesús, queremos acogerles desde la verdad, en el amor misericordioso de Dios, con respeto y calidez. Aceptamos claramente los límites que la Familiaris Consortio establece en el n°84. Pero nos alegramos de poder ofrecer tantos caminos de crecimiento espiritual que la Buena Nueva de Jesús les brinda cada día.
  • Queremos acompañarles con amor y esperanza a curar las heridas de una separación y a asumir el desafío de  construir sólidamente las bases  de un nuevo y definitivo hogar.
  • La pastoral no asume un rol de mediación o negociación de conflictos, ni pretende constituirse en una terapia de pareja.

Como movimiento eclesial nos comprometemos a:

Sostenerles en la fe y esperanza:

Por y para  todo lo anteriormente citado, cuidamos celosamente de que en nuestras actividades se den los siguientes aspectos:

  • Acogerles con amor, respeto y calidez, como nos lo recuerda San Juan Pablo II en Familiaris Consortio n°84.
  • Ayudarles a reconocer sus derechos y obligaciones dentro de la Iglesia.
  • Trabajar con todo nuestro esfuerzo para que, asemejados a María, transformen sus corazones según la imagen de Cristo; y así, caminemos junto a ellos, hacia la santidad.
  • Para los que trabajamos en esta pastoral hay un antes y después, ya que hemos podido profundizar en la gran misericordia y amor de Jesús. Además aprendemos muchísimo de los D.V.C., pues la perseverancia y el espíritu de profunda renuncia a la comunión sacramental, nos hablan de la grandeza del corazón y de su fe en una entrega total. Esto nos enriquece y nos trae una alegría muy especial verlos crecer en su vida de fe…

¿Qué les ofrecemos?

  • Un ciclo de encuentros mensuales formativos y vivenciales. Tiene como objeto brindarles un espacio de formación y ayuda espiritual donde trabajar con amor y esperanza para el fortalecimiento de su fe cristiana y de su rol de parejas y padres, para caminar juntos y seguros hacia lo que Dios Padre Misericordioso espera de ellos.
  • Posibilidad de formar grupos: En la medida en que logran vinculaciones personales entre ellos y aumenta el deseo de profundizar en la fe y en el crecimiento espiritual, se les ofrece el acompañamiento de un matrimonio guía o encargado.
  • Esto último puede llegar a ser pastoralmente muy relevante. Si asisten con regularidad a los encuentros, experimentan los beneficios y gracias tan especiales que la Virgen nos regala en su Santuario y, en ese camino, va  despertando el anhelo de sellar su alianza de Amor. También se les prepara para bendecir su santuario hogar, mediante el cual se educan y educan a sus hijos en la fe.
  • Retiro anual: Se les ofrece un retiro anual de 3 días, donde viven una experiencia de encuentro profundo, personal y de pareja con Dios. En él también tienen la oportunidad de compartir con otras parejas, en igual situación, sus experiencias de vida a través de talleres y dinámicas; de donde salen fortalecidos en su espiritualidad.
  • Misa mensual: El primer domingo de cada mes en Tuparendá y el cuarto lunes de mes en el Santuario Joven, donde son protagonistas de la liturgia y reciben una bendición especial. De este modo se vinculan con el Santuario y con parejas en la misma situación.
  • Apostolado: De acuerdo a su crecimiento espiritual y sus carismas, van descubriendo su deseo de compartir las gracias recibidas, insertándose en diferentes tareas apostólicas y servicios a las familias y a la Iglesia. La mayoría asumen actividades apostólicas de mucho compromiso dentro del Movimiento y en sus parroquias.
  • Expansión: Los mismos D.V.C. son los mejores promotores de la expansión, que se está realizando progresivamente en las diferentes diócesis del país, hoy en tres de ellas.index

Los matrimonios “en nueva unión” asumen responsabilidades también dentro de la Pastoral de la Esperanza; además, actualmente hay varios integrantes de la Pastoral de la Esperanza que son líderes de proyectos o apostolados dentro del Movimiento de Schoenstatt, como, por ejemplo, los Guardianes del Santuario de Tuparendá o de la Campaña del Rosario en Encarnación.

Una respuesta a Francisco (y al trabajo de la Pastoral de la Esperanza)  es que la parroquia de los Sagrados Corazones, en Asunción, nombró a  Marina y Rolf  Huber para el trabajo de pastoral familiar con los padres separados en nueva unión cuyos hijos van a recibir su primera comunión.

 

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3 Responses

  1. Dios los bendiga por concretar tan hermosa mision,que por la misericordia del señor los llena de su gracia en todos estos años,me interesa poder imitar su trabajo, con mi esposo pudimos hparticipar de un encuentro conyugal como encuentristas y despues de unos años como guias de grupo. La realidad de nuestro pueblo es la nesecidad de acoger desde la iglesia a nuestros hermanos divorciados en nueva union, para ello nesecitamos de material para charlas o encuentros que por su generosidad pudieran mandarnos.trabajamos en la pastoral de la parroquia SAN PABLO APOSTOL DE LA LOCALIDAD DE SAN PABLO TUCUMAN ,O TAL VEZ NOS PUDIERAN CONECTAR CON PERSONAS DE NUESTRA PROVINCIA YA QUE LEI QUE PROXIMAMENTE SE FUNDARA ESTA PASTORAL DE LA ESPERANZA. MUCHAS BENDICIONES ESPERANDO SU RESPUESTA

  2. Muchas gracias por vuestro trabajo e inspiración.

    Un fuerte abrazo desde la Pastoral de la Esperanza de Madrid (España).

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